Audi ha decidido poner fin al A8, su berlina de lujo y representación, después de 32 años en el mercado. Un duro rival para los Mercedes Clase S y BMW Serie 7, que fue famoso en España por salvar la vida de José María Aznar, responsable de la oposición en España en un atentado de ETA en el año 1995.La marca de los cuatro aros ha tomado la decisión de dejar de vender en Alemania, su principal mercado, el A8 para posteriormente hacer lo mismo en el resto de mercados. Con ello se pone fin, de momento, al concepto de berlina de lujo en la marca alemana, aunque mantiene a la venta su berlina eléctrica, el e-tron GT, hermano gemelo del Porsche Taycan. Estos son los restos del Audi A8 en el que viajaba José María Aznar tras sufrir el atentado de ETA en 1995. Fue un coche que surgió para posicionarse en lo más alto del mercado, como una berlina de lujo, capaz de hacer frente al todopoderoso Mercedes Clase S y al no menos reconocido BMW Serie 7, lanzado en 1977. En el caso del Audi fue un modelo rompedor desde su lanzamiento. Mientras que los otros modelos tenían chasis y carrocería de acero, en el caso del modelo de Audi era de aluminio. Una solución revolucionaria en aquellos momentos, y mucho más en un coche grande como este. Tracción delantera Pero fue aún más revolucionario por otro aspecto muy importante, como era su transmisión. Por aquel entonces, todos los coches grandes, y por supuesto el BMW Serie 7 y el Mercedes Clase S, eran propulsión trasera. Sin embargo, la revolución en el segmento llegó con el A8, que era un tracción delantera. Eso sí, desde su lanzamiento, el A8 se ofrecía en una innovadora variante de tracción 4x4. Era el concepto de transmisión del vehículo con el que la marca alemana dominó los rallyes durante años, la tracción "quattro", un 4x4 permanente. En 2013 llegó la evolución de la tercera generación del modelo que aportaba motores de hasta 12 cilindros en diesel. Como les decía, la primera generación llegó al mercado en el año 1994 y supuso una revolución para el mercado porque sus rivales siguieron haciendo el mismo concepto de coches. Aunque lógicamente con el paso de los años también pasaron a ofrecer la tracción 4x4, que originalmente solo Audi ofrecía en su berlina de lujo. Es difícil encontrar una razón concreta y precisa para el fin del A8, cuando sus rivales se mantienen en el mercado. Pero básicamente hay dos razones claras: por un lado la obligada electrificación y por otra, aún más importante, la tendencia hacia los vehículos de tipo SUV, más altos y versátiles. La electrificación Hablemos de la primera, la electrificación. En este sentido, cada uno de los tres grandes rivales en este mercado ha tomado un camino diferente. Por una parte BMW ha desarrollado en su última generación un Serie 7 con motores térmicos y una variante i7, muy similar estéticamente, pero 100% eléctrica. Por su parte, Mercedes ha tomado un camino totalmente diferente. Ha mantenido su Clase S solo con motores térmicos y con sus variantes híbridas e hibridas enchufables, pero con motor de gasolina o gasóleo. Y ha lanzado dos modelos eléctricos de este mismo segmento: el EQS, un Clase S diferente eléctrico y el EQS SUV, un modelo de tipo todocamino, más grande, más versátil, con más espacio, pero igualmente 100% eléctrico. Desde su lanzamiento, el A8 fue muy un vehículo tecnológico, primero por su construcción en aluminio o por su tracción, pero también por la iluminación. Entre tanto, Audi lleva años manteniendo el A8 tal y como estaba. El que fue su modelo más innovador y revolucionario se ha quedado como en una vía muerta sin un futuro claro. La última generación del modelo, la denominada internamente como D5, se lanzó en el año 2017. Posteriormente ha tenido una puesta al día en el año 2022, pero sin demasiados cambios. Y así se ha mantenido estos últimos años sin evolución. Audi e-tron GT Hace ya cinco años, la marca lanzó además un modelo 100% eléctrico equivalente al A8 con motor térmico: el e-tron GT. Es una berlina moderna y 100% eléctrica, de altas prestaciones. Pero en realidad es el hermano gemelo del Porsche Taycan y fabricado por la propia marca de Stuttgart. Desde su lanzamiento en el año 1994 se han vendido más de 570.000 unidades del Audi A8, pero la última generación, lanzada en el año 2017, ha tenido un nivel de ventas cada vez más bajo. Y eso ha hecho que la marca tomara la decisión en 2025 de poner fin a un modelo emblemático. Fue en 2017 cuando se presentó esta cuarta generación, con la plataforma MBL del grupo Volkswagen y motores ya hibridados. Del A8 y sus 32 años de vida hay muchas cosas que contar. Desde su creación fue un coche revolucionario. Lo primero por su concepción, su carrocería autoportante de aluminio con el sistema "Space Frame ASF" que le permitió rebajar el peso del coche frente a sus rivales en casi 300 kg. También la tracción delantera, muy innovadora. Estos importantes detalles le convirtieron en un referente tecnológico. Motor W12 TDI de 450 CV Con la segunda generación llegaron cambios interesantes, como la iluminación con faros bixenon adaptativos. En esta nueva entrega se estrenó un impresionante motor W2 TDI de 450 caballos. En cuanto a la variante de altas prestaciones, el S8, que en la primera generación contaba con un motor V8, dio un salto hacia arriba con el nuevo V10 de 450 caballos. Un propulsor empleado hasta entonces solo por Lamborghini. La tercera generación llegó en 2009 y fue la época dorada para el modelo estrella de la marca de Ingolstadt. Empleaba una nueva plataforma del grupo Volkswagen, la MLB, pero tenía algo menos de aluminio que los modelos originales. También fue muy tecnológico, con los primeros faros full-LED y un sistema de conducción autónoma de nivel 2. En cuanto a sus motores, reducción de la cilindrada pero con aumentos de potencia y en la versión S8 se volvió al motor V8 pero con 520 caballos. La última generación, el D5, representa el A8 más refinado y lujoso, con dirección en las ruedas traseras, suspensión predictiva, interior digital avanzado. En cuanto a motores, con el sistema mild-hybrid se mejora eficiencia y respuesta. Un motor menos "musical" que el impresionante V10, pero brutal en aceleración y adelantamientos. Se considera como el más completo en confort y prestaciones de la saga. El declive desde 2017 Pese a todo, la cuarta generación ha supuesto el declive del modelo, pero no porque no fuera bueno, sino porque el mercado pedía otra cosa. Hay que tener en cuenta que todos los fabricantes se han enfrentado al mismo problema. Lamborghini lanzó el Urus que era lo que demandaba el mercado, Bentley el Bentayga y hasta Rolls Royce apostó por hacer un modelo SUV, el Cullinam. Incluso Ferrari ha lanzado recientemente el PuroSangue. El coche llegó al mercado en el año 1994 como un vehículo revolucionario con carrocería de aluminio y tracción delantera... entre otras muchas cosas. Poco a poco el A8 se ha ido quedando sin terreno en el que evolucionar y aportar nueva tecnología. De la primera generación, entre 1994 y 2002, se hicieron 105.000 unidades. De la segunda fueron más de 150.000 unidades, entre 2003 y 2008. Y con la tercera se superaron las 200.000 unidades entre 2009 y 2017. De la última generación, que se ha mantenido en el mercado desde 2017 solo se han vendido 50.000 unidades, y sin duda esta es la razón de la difícil decisión que ahora ha tomado la cúpula directiva de la marca: el adiós al A8. Un impresionante atentado El Audi A8 ha sido un coche muy importante en todo el mundo. Han sido 570.000 unidades a lo largo de su historia pero en un mercado que es muy limitado en número de unidades. Pero ha tenido una gran relevancia en todo el mundo. Rara es una reunión de alto nivel, ya sea de políticos o empresarios, en la que no se vean varios A8. En España ha tenido una gran relevancia en todos estos años. Desde aquel atentado sufrido por Aznar, entonces todavía en la oposición, hasta los coches oficiales de Zapatero, Rajoy o más recientemente Pedro Sánchez. Un punto clave en el Audi A8 ha sido su sistema de tracción delantera como punto de partida y a las cuatro ruedas casi de forma inmediata. Sin duda, un momento clave en la historia reciente de España fue el grave atentado sufrido por el entonces líder de la oposición, José María Aznar. Ocurrió el 19 de abril de 1995, cuando Aznar era presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno. Se desplazaba por la zona de Ciudad Lineal, donde vivían sus padres, junto a la calle Arturo Soria de Madrid. A su paso, un comando de ETA detonó un coche bomba aparcado allí con unos 40 kg de amonal y otros tantos de metralla. Pudo cambiar la historia La fuerza de la explosión mató a una persona en un edificio cercano que se derrumbó parcialmente e hirió a otras 16 más. Pero Aznar y los ocupantes de su vehículo, un Audi A8 D2 de primera generación con tracción quattro y blindaje completo salieron ilesos. Pesaba más de 2.500 kg debido a las capas de kevlar, aramida y acero de alta resistencia. Ese coche fue adquirido solo unos días antes del atentado por la insistencia de Francisco Alvarez Cascos ante los rumores de un posible atentado. Según los informes policiales, la bomba explotó demasiado pronto (justo al pasar el convoy), afectando principalmente la zona delantera del A8. El blindaje absorbió la onda expansiva y la metralla; el habitáculo quedó casi intacto (como una "burbuja de seguridad"). Aznar, su chófer (Estanislao Cumplido) y los escoltas escaparon sin lesiones graves. El coche quedó muy dañado externamente (destrozado su frontal, cristales rotos, etc.), pero estructuralmente resistió perfectamente, manteniendo esa burbuja de seguridad intacta. Posteriormente los restos del coche fueron subastados, y se especula que se pagaron más de 50.000 euros por estos restos de un coche que se hizo histórico porque de no ser por su resistencia con el blindaje podría haber cambiado la historia reciente de España.