De todos los coches que hay a la venta en el mundo, hay un selecto grupo que han sido concebidos directamente como máquinas para divertirse al volante, que no son prácticas ni versátiles y no tiene una utilidad más allá del puro disfrute. Parecen modelos pensados para circuito, pero en contra de lo que dicta la intuición, son matriculables para circular por la calle. El Ariel Atom es uno de sus representantes más conocidos, y ahora presenta la versión más radical de su historia, el Ariel Atom 4RR. Su nacimiento no es casual: hace 25 años que se lanzó al mercado el primer Atom. Un cuarto de siglo en el que el modelo ha evolucionado, pero durante el que se ha mantenido fiel a su filosofía. Para celebrar la efeméride, la marca británica ha querido rizar el rizo más allá de lo que lo ha hecho nunca. El resultado es un vehículo que ha simple vista resulta completamente familiar, pero que supone el perfeccionamiento de su fórmula. Su diseño es bastante llamativo, porque parece un Fórmula 1 a una escala menor y con dos asientos en vez de ser monoplaza. Sus ocupantes van prácticamente al aire, porque el único carenado del que dispone es por cuestiones aerodinámicas. El frontal tiene un gran spoiler inferior, un pequeño cristal hace de deflector de aire para el habitáculo, entre los asientos y en los laterales hay tomas de aire y la trasera está coronada por un gran alerón. Lo más impresionante, sin embargo, es su ligereza. Gracias a su formato de kart, casi sin carrocería y con un chasis tubular, solo pesa 669 kilos, lo que le convierte en un peso pluma, todavía más si se tiene en cuenta el motor que utiliza. El mismo motor que un Honda Civic Type R, pero potenciado El corazón del Atom 4RR es un viejo conocido, pues se trata del mismo motor Honda 2.0 K20C de cuatro cilindros, es decir, el mismo que monta el Honda Civic Type R, uno de los compactos más radicales del mercado. Ariel Motor Company está familiarizada con él, pero, según explica, ha pasado más de 100 horas trabajando con el bloque para mejorarlo. La firma explica que ha creado pistones, bielas y árboles de levas a medida, ha instalado un turbo más grande, ha incorporado un sistema de lubricación mejorado y ha añadido multitud de componentes sacados directamente de la competición. Ariel Atom 4RR El resultado es el Atom más potente de la historia: es capaz de desarrollar 525 CV de potencia y 550 Nm de par máximo. Esto, combinado con una caja de cambios secuencial de seis velocidades firmada por Qualife, y con el poco peso que tiene, le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 2,4 segundos, así como alcanzar una velocidad máxima de 282 km/h. Y no todo es potencia bruta y ligereza, el resto está a punto para conseguir un comportamiento preciso pero radical: calza neumáticos Yokohama A052, monta frenos AP Racing con discos de 310 mm, emplea amortiguadores ajustables Öhlins, etc. Incluso como opción se pueden sumar mejoras como una jaula antivuelco o un diferencial reforzado. Simon Saunders, fundador de Ariel Motor Company, ha declarado: “El Atom 4RR es el vehículo más enfocado en la conducción que jamás hayamos construido: un automóvil que plasma todo lo aprendido durante 25 años de ingeniería puramente centrada en el conductor. Es el Atom más rápido y potente hasta la fecha, y se mantiene fiel a nuestros principios fundacionales de ligereza, minimalismo y diversión al volante. Es la conexión más directa entre el automóvil, el conductor y la pista o carretera que jamás hayamos logrado”. Todo esto tiene un precio y no es precisamente barato: el Ariel Atom 4RR cuesta 208.000 libras esterlinas, es decir, unos 239.000 euros, antes de impuestos.