Ya hay matrículas rosas circulando en España: la Agencia Tributaria y la Guardia Civil ponen el foco en ellas En este primer semestre de 2026, los vehículos nuevos en Francia recibirán matrículas provisionales de un llamativo color rosa, una modificación que, según fuentes de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil, permitirá poner un foco “mucho más eficiente” en el control fronterizo.Esta decisión llega como respuesta a una vulnerabilidad de seguridad que se hizo evidente en los últimos años: el uso fraudulento de las actuales placas provisionales francesas, identificadas por el prefijo "WW".De hecho, fueron los Mossos d’Esquadra en Cataluña quienes levantaron la primera alarma. Los agentes constataron un incremento sistemático de vehículos interceptados con matrículas que comenzaban por las letras WW.Estas placas, que se conceden en Francia con un trámite sorprendentemente sencillo y económico, y con una validez de hasta cuatro meses, estaban siendo empleadas como un "coladero" legal.Para los delincuentes, la matrícula provisional WW se convirtió en el camuflaje perfecto para vehículos robados o aquellos considerados “sensibles” que pudieran estar en el punto de mira de las autoridades.Al ser placas que aún no han sido fichadas de forma definitiva en los registros, permitían a estos coches circular sin levantar sospechas, dificultando enormemente la trazabilidad y la labor policial, especialmente en los principales pasos terrestres.La problemática de las matrículas WW se centra particularmente en el principal paso que conecta la península ibérica con el resto de Europa: La Jonquera. Este punto, fundamental en la red de la AP-7 española que enlaza con la A9 francesa, canaliza un tráfico rodado masivo.Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), cerca de 20.000 vehículos cruzan esta frontera a diario, de los cuales alrededor de 8.000 son camiones. En este enclave neurálgico, funcionarios de la Agencia Tributaria y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado trabajan de forma coordinada.Su misión abarca desde la verificación documental de las cargas y las declaraciones fiscales, hasta la realización de inspecciones minuciosas para detectar mercancía no declarada o productos prohibidos. Entre sus principales objetivos está el contrabando de tabaco, alcohol, medicamentos y armas.Ante el auge de las matrículas WW, los agentes se vieron obligados a actuar con diligencia. "Los agentes detienen sistemáticamente estos vehículos para comprobar la identidad del conductor y del vehículo", confirmó un agente de La Jonquera, exigiendo el justificante de compra del automóvil para validar su legalidad.Además de La Jonquera y el cercano paso de El Pertús, la vigilancia se extiende a otros importantes pasos fronterizos como el puerto de Portalet, el paso de Puigcerdà (N-152), el de Bourg-Madame, el túnel de Bielsa-Aragnouet en Huesca, y el paso de Somport.La esperada modificación en Francia simplificará drásticamente la labor de las fuerzas de seguridad. Las matrículas provisionales, que han permanecido visualmente intactas durante 16 años (dos letras, guion, tres cifras, guion, dos letras en negro sobre blanco), están a punto de sufrir una transformación evidente.La principal novedad es el color. Las nuevas placas provisionales de los vehículos que salen del concesionario serán de color rosa. Este cambio cromático, altamente visible, permitirá a los agentes en la frontera identificar al instante y sin lugar a dudas que se trata de un vehículo con estatus temporal, sin necesidad de fijarse en las letras "WW".Se estima que este cambio afectará a los cerca de 460.000 vehículos provisionales que se producen anualmente en Francia, según recoge el diario La Dépêche du Midi.El segundo elemento de la modificación, no menos importante, es la inclusión de una fecha de caducidad impresa en la propia placa. Hasta hoy, los agentes no podían determinar de forma ágil si una placa provisional seguía en regla o si había caducado, permitiendo a los delincuentes circular con vehículos cuya documentación había expirado.Con la fecha visible desde 2026, la verificación será inmediata, eliminando el principal punto ciego que aprovechaban las redes criminales. Esta convergencia en la normativa francesa y su impacto directo en la capacidad de control del lado español augura un endurecimiento en la vigilancia de las fronteras.La nueva matrícula rosa se perfila no solo como un indicador de vehículo nuevo, sino como una herramienta vital en la estrategia conjunta de España y Francia para sellar las grietas de seguridad que el crimen transfronterizo había estado explotando con facilidad. Las autoridades españolas se preparan para el cambio, listas para hacer de este nuevo distintivo un sinónimo de alerta y control.