Los coches modernos están llenos de avisos luminosos, por lo que no siempre es fácil saber cómo reaccionar cuando uno de ellos se enciende para advertir de un fallo en el sistema. Hay quienes restan importancia a cualquier testigo y siguen circulando como si nada, mientras que otros conductores se alarman en exceso cuando se activa una luz.Como suele ocurrir en muchas situaciones, en el punto medio entre los dos extremos está la clave. Es importante entender qué significan realmente esos avisos y en qué momento su coche tiene un problema serio. El mejor ejemplo es el testigo de fallo en el motor, ya que puede indicar un fallo grave o una avería que no es del todo crítica. Su significado La luz de fallo de motor, que suele ser de color amarillo o naranja, es una de las más complicadas de interpretar. Oficialmente recibe el nombre de testigo MIL (Malfunction Indicator Light), y es un aviso de que algo no funciona correctamente en el motor. El problema es que no detecta la avería exacta y el origen de esta puede estar en varios componentes distintos. Es un testigo que puede encenderse por razones que van desde el tapón de combustible suelto hasta daños graves en el turbocompresor, pasando por problemas en las bujías, el filtro de partículas o la válvula EGR. En cualquier caso, si la luz se enciende es sinónimo de que el coche necesita una revisión y, por lo tanto, habría que pasar por el taller. ¿Se puede seguir conduciendo? Qué pasa cuando se enciende la luz del motor: cuándo se puede seguir circulando y en qué casos hay que pararLa pregunta que tienen muchos conductores es si pueden llegar con el coche hasta el mecánico. Los especialistas aseguran que, en un gran porcentaje de los casos, se puede seguir circulando con precaución hasta el taller más cercano si la luz no parpadea. En el caso de que la luz parpadee, lo más normal es que indique un fallo de encendido, lo cual obliga a parar el coche. Si la luz se enciende y parpadea, el conductor debe detenerse inmediatamente en un lugar seguro, apagar el motor y solicitar asistencia. Mientras tanto, se pueden comprobar los aspectos básicos como si el tapón del depósito de combustible está bien apretado o si hay ruidos inusuales en el compartimento del motor. Desde el RACE explican que, en la mayoría de los casos, es necesario conectar un escáner de diagnóstico para detectar el verdadero origen del problema. Además, los especialistas recuerdan la importancia de realizar un buen mantenimiento y revisar frecuentemente factores como el nivel de aceite, el líquido refrigerante o la correa de distribución.