Lo primero que se nos viene a la cabeza al pensar en multas de la Dirección General de Tráfico son los excesos de velocidad, el uso del móvil o el estacionamiento en doble fila. Es algo natural, ya que son algunas de las infracciones que más se cometen y, como consecuencia, las que más se persiguen. Sin embargo, la vigilancia de las autoridades va mucho más allá.Cada vez se supervisan más aspectos de la circulación mediante dispositivos de control como cinemómetros o cámaras de seguridad. De hecho, desde Tráfico están comenzando a utilizar radares para vigilar comportamientos más allá de la velocidad como, por ejemplo, las señales de STOP. Qué es la S-991d En España hay una serie de comportamientos al volante que a nivel legal se consideran infracciones pero que, en la práctica, están normalizados por los usuarios. Un gran ejemplo de ello son las señales de STOP: obligan a detener el coche por completo, pero muchos conductores se limitan a reducir la velocidad y continuar la marcha al ver que no hay otros vehículos alrededor.Multa de 200 euros y 4 puntos del carné para los conductores que ignoren la señal S-991d: la Guardia Civil extrema la vigilancia Para evitar que esto suceda, la DGT ha comenzado a utilizar radares en las señales de STOP para asegurarse de que los coches se paran por completo. En esta misma línea, el organismo de tráfico incorporó a mediados de 2025 la señal S-991d, que advierte la existencia de un dispositivo de control de paso con STOP. En otras palabras, avisa al conductor de que debe realizar la detención obligatoria o, de lo contrario, el radar va a registrar su infracción. Multas de 200 euros El Reglamento General de Circulación establece que la señal de STOP "indica la obligación de detener el vehículo ante una línea de detención o, si esta no existiera, inmediatamente antes de la calzada a la que se aproxima, y, una vez detenido el vehículo, ceder el paso a los vehículos que circulen por ella". Además, esta regla aclara que si desde el punto de detención no hay visibilidad suficiente, el conductor deberá avanzar lentamente y volver a detenerse cuando tenga la visibilidad necesaria. Ignorar esta norma y no detener el vehículo completamente al ver un STOP se considera una infracción grave que puede castigarse con multas de 200 euros y la retirada de 4 puntos del carné de conducir.