Hace unos días en EL MOTOR, contábamos la historia de una mujer de 93 años, estadounidense, que se niega a dejar de conducir. Lo que ocurre es que su coche tiene una particularidad: puede conducir solo. La mujer posee un Tesla Model Y equipado con el sistema de conducción autónoma supervisada. ¿En qué consiste? Según ha mostrado su hijo en su canal de YouTube, la mujer se sienta al volante para ir a sus lugares de confianza y utiliza este sistema de Tesla, que permite que el vehículo circule prácticamente solo. Eso sí, como su nombre indica, siempre requiere la supervisión de un humano, listo para intervenir si fuera necesario. Así funciona el 'Full Self-Driving' de Tesla El ‘Full Self-Driving’ (FSD), o traducido al español como conducción autónoma supervisada, es un sistema que permite que el vehículo circule prácticamente por sí mismo. Pero, como su nombre indica, esta tecnología no convierte al coche en totalmente autónomo: el sistema exige la supervisión activa del conductor. En pocas palabras, funciona como una ayuda avanzada a la conducción, no como un sustituto del conductor. En su estado actual, el sistema puede seguir una ruta completa hasta un destino y moverse por calles urbanas, autopistas y carreteras residenciales sin dificultad. También es capaz de gestionar intersecciones, rotondas, controlar la dirección, la aceleración y el frenado de forma totalmente automática. A esto se suman cambios de carril, giros, incorporaciones y salidas de autopista, e incluso maniobras de aparcamiento. El FSD podría llegar a España en verano El sistema de conducción semiautónoma FSD Full Self-Driving (Supervised) de Tesla ha sido aprobado oficialmente en los Países Bajos por la RDW, el organismo nacional de tráfico por carretera, convirtiéndose en el primer país europeo en homologar esta funcionalidad. Tras esta aprobación, Tesla ha confirmado que otros países del continente podrán reconocerla a nivel nacional, lo que abre la puerta a una posible validación en toda la Unión Europea durante el verano. En paralelo, vehículos de la marca ya llevan meses realizando pruebas en carreteras de España y otros países de la UE, con usuarios invitados a observar su funcionamiento desde el asiento del acompañante. El sistema FSD corresponde a un nivel de automatización L2+, capaz de realizar todas las funciones de conducción de forma autónoma, pero requiere supervisión constante del conductor, que puede retirar las manos del volante, aunque no la vista de la carretera. Actualmente, esta tecnología ya está operativa en Estados Unidos, Canadá, China, México, Puerto Rico, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y los Países Bajos. tesla full self driving Uno de los aspectos más relevantes del proceso de homologación es que Tesla es el único fabricante que apuesta por una arquitectura basada exclusivamente en cámaras, sin recurrir a sensores LiDAR. Aunque la normativa UNECE no exige explícitamente este tipo de sensores, sí establece requisitos estrictos de redundancia y rendimiento en todas las condiciones, lo que ha hecho especialmente compleja la aprobación de un sistema “solo visión”. Para lograrla, Tesla ha superado la regulación UN R-171 y las exenciones del Artículo 39, tras un proceso que incluyó más de 1,6 millones de kilómetros de pruebas en la UE, 4.500 simulaciones, miles de páginas de documentación y decenas de estudios de seguridad. Según datos de la marca, los vehículos equipados con FSD han recorrido más de 16.000 millones de kilómetros y presentan índices de siniestralidad significativamente inferiores a los de la conducción humana. Tesla prevé además el lanzamiento de la versión 14.3 del sistema, con mejoras adicionales en precisión y seguridad. La dependencia total de las cámaras reduce la complejidad y el consumo energético, pero también exige un mantenimiento y recalibración precisos, especialmente tras la sustitución del parabrisas, donde se alojan varios de los sensores críticos del vehículo.