De los neumáticos de un coche depende su adherencia al asfalto, la distancia de frenado, la estabilidad y, en definitiva, la seguridad en carretera. Por eso, revisar su estado es una tarea obligatoria para todos los conductores, que, además, nunca deben limitarse a realizar revisiones rápidas a simple vista.Y es que si la rueda está limpia y el neumático no ha perdido color, es fácil pensar que todo está bien y que no hace falta cambiar nada. Sin embargo, hay que comprobar cada cierto tiempo la presión, la profundidad del dibujo y la edad de estos componentes, que si son demasiado viejos pierden eficacia. Descubrir su año de fabricación Comprobar cuánto tiempo tienen unos neumáticos es todavía más importante si se van a comprar de segunda mano o en tiendas que no son del fabricante del vehículo. Para ello, no hay que fijarse en su desgaste: basta con leer el código DOT de cuatro dígitos que normalmente está situado en el lateral de la goma.Tus neumáticos pueden parecer nuevos pero tener muchos años: así puedes descubrir la edad real de tus neumáticos en segundos DOT son las siglas del Departamento de Transporte Americano, y si dicho código aparece en el neumático quiere decir que está homologado. De esos cuatro dígitos, los dos primeros indican la semana del año en que se fabricó el neumático y los dos números siguientes corresponden al año de producción. Por ejemplo, 3021 significa que se fabricó en la semana 30 del año 2021. Cuándo se considera viejo Es importante no confundir nunca la fecha de fabricación con la de caducidad. Tal y como explican desde el RACE, sobre el papel los neumáticos no tienen fecha de caducidad, pero su antigüedad da pistas de cuándo debes cambiarlos. Normalmente su vida útil se calcula desde su instalación y, por norma general, pueden usarse con seguridad hasta diez años. A partir de entonces, sus propiedades se van deteriorando y circular con ellos deja de ser seguro.