Al igual que ocurre con las motos de gran cilindrada, los ciclomotores están sujetos por ley a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Este examen periódico no es un simple trámite administrativo, sino la garantía de que estos vehículos, fundamentales para la movilidad urbana, cumplen con los estándares de seguridad vial y respeto medioambiental, especialmente en lo que respecta a sus emisiones y limitación de velocidad. El marco legal actual es tajante al respecto: “Todo vehículo matriculado en territorio español tiene el deber de someterse a las inspecciones técnicas pertinentes, sin excepciones por categoría, uso o titularidad”. Esta norma afecta de lleno a los ciclomotores, fácilmente identificables por su característica placa de matrícula amarilla con caracteres negros. Sin embargo, a pesar de la claridad de la ley, las últimas estadísticas de 2025 revelan una realidad preocupante: el sector de las dos ruedas sigue encabezando las listas de vehículos que esquivan las estaciones de inspección. El alarmante absentismo de los ciclomotores Los ciclomotores representan el punto más crítico en las estadísticas de incumplimiento en España. Según los informes más recientes publicados por AECA-ITV en 2025, mientras que el absentismo en turismos se sitúa en torno al 30%, las cifras en el segmento de las dos ruedas son drásticamente superiores. Los datos actualizados indican que el 65% de los ciclomotores que circulan por lo hacen con la ITV caducada. Aunque el incumplimiento general en motocicletas de menos de 25 años es del 23,3%, son los ciclomotores (especialmente los de mayor antigüedad) los que disparan la media. Este fenómeno se traduce en miles de vehículos circulando sin supervisión sobre elementos vitales como frenos, neumáticos o el limitador de velocidad (que no debe permitir superar los 45 km/h). Siniestralidad y vidas en juego La relevancia de pasar la inspección va mucho más allá de evitar una sanción económica. De acuerdo con el estudio actualizado de la Universidad Carlos III de Madrid sobre la “Contribución de la ITV a la seguridad vial”, si todos los vehículos (turismos, motos, furgonetas, camiones, autobuses, etc.) que ignoraron su cita en 2025 hubieran acudido a la ITV, no se hubiera llegado a unas cifras tan demoledoras. Así, 13.517 siniestros viales anuales podrían haberse prevenido. Se habrían evitado 11.643 heridos de diversa consideración. Y lo más grave: 146 muertes en carretera se habrían impedido mediante la detección temprana de fallos mecánicos. Requisitos para pasar la ITV con un ciclomotor Para poder pasar la inspección técnica periódica con un ciclomotor, hay que seguir los mismos pasos que con cualquier otro vehículo. Tras conseguir día y hora en la estación seleccionada, se debe acudir con el vehículo y el original de la tarjeta de inspección técnica, que es el documento que contiene los datos técnicos básicos del vehículo. Por su parte, el permiso de circulación no es estrictamente necesario, ya que la estación puede comprobar directamente el documento accediendo al Registro de la DGT. Además, la estación de ITV también puede comprobar si el vehículo dispone de seguro obligatorio. Por lo que no es imprescindible presentar el comprobante en la estación si el seguro y vehículo están dados de alta en la base de datos de la Dirección General de Tráfico. Ciclomotor estación ITV Puntos a revisar en un ciclomotor A los ciclomotores se les revisan los mismos puntos que a las motocicletas para dar por válida la inspección y permitir que circulen sin cortapisas. Antes de asistir a la estación, cualquier usuario puede echar un vistazo a los puntos que van a ser verificados para evitar tener un informe negativo que no le permita circular. Los más importantes son: Número de bastidor. Se comprueba que esté en buen estado y que no tenga modificaciones. Alumbrado. En la inspección, se revisa tanto el delantero como la señalización que comprenden todas las luces: posición, delanteras y traseras, luz de freno, luz de la matrícula, intermitentes y catadióptricos. Retrovisores. Comprobar que estén anclados en la posición prevista por el fabricante. Deben encontrarse en buen estado y, si no son los originales, deben estar homologados. Manillar y manetas. Deben cumplir con su función y o tienen que estar ni rotos ni defectuosos. Sistema de dirección. Se revisa que todos los elementos que la componen, así como el funcionamiento del bloqueo como medida antirrobo. Matrícula. Se revisa que se encuentre bien anclada para que no se mueva y se respeta el ángulo mínimo de inclinación para que se pueda leer perfectamente. Una matrícula metálica debe ir montada sobre un porta-matrículas para no presentar aristas. Neumáticos. Deben coincidir con los que figuran en la ficha técnica (o ser equivalentes). Han de encontrarse en buen estado y con la presión adecuada. Caballete lateral. Debe cumplir su función de detener el motor de la moto al y, al levantar la moto, este debe recogerse automáticamente. Eficacia de frenado. Se comprobará tanto la del freno delantero como la del trasero. Suspensiones. Tienen que funcionar correctamente en ambos ejes. Pérdidas de líquido. Uno de los puntos más importantes a verificar. Ya sean fugas de aceite, gasolina y del líquido de la transmisión. Además, se realizarán pruebas de ruido como de emisiones de monóxido de carbono, según los límites legales o establecidos por el fabricante del vehículo. Por otro lado, si el vehículo presenta reformas, se comprobará que estén contempladas en su ficha técnica. Por último, el ciclomotor deberá superar la prueba en la que se registra un mayor índice de fallos. Tiene que ver con la velocidad máxima que por ley puede alcanzar un ciclomotor (45 km/h). Así, en la ITV se verifica que los topes de serie que limitan la velocidad de estos vehículos están en su sitio y sin manipular. ¿Cuál es la periodicidad de la ITV en ciclomotores? La fecha de la primera ITV es diferente para las motos y los ciclomotores. Respecto a las motocicletas, se realiza a los cuatro años desde su primera matriculación y posteriormente será bienal (cada dos años). En los ciclomotores, la primera vez que deben de acudir a una estación de la ITV es a los tres años de su primera matriculación. A partir de ahí, cada dos años tocará pasar las posteriores revisiones. Si los ciclomotores están destinados a un servicio de alquiler o se trata de un vehículo de enseñanza en las autoescuelas, pasarán la primera inspección a los dos años y posteriormente de manera anual. ¿Cuánto cuesta la ITV para los ciclomotores? Las tarifas de las estaciones de ITV están reguladas en todas las comunidades autónomas, salvo en Madrid y Murcia, con el mercado liberalizado. El lugar más barato en el que se puede pasar la ITV de un ciclomotor en España en 2026 es Mallorca, en las Islas Baleares, con un precio de 10,21 euros. El precio más caro es el de la ciudad autónoma de Ceuta, con 30,62 euros si se incluye la prueba de emisiones.