El futuro de la movilidad siempre ha parecido estar en la electrificación del automóvil, algo que en los últimos años ha avanzado significativamente. Aun así, es un proceso que no ha evolucionado tan rápido como se esperaba ni tampoco lo ha hecho de la misma forma en todos los países. Y es que, aunque cada vez hay más vehículos eléctricos o híbridos, todavía existen ciertas barreras.En el caso de España, los coches electrificados siguen siendo minoría. Eso, entre otras cosas, se debe a la falta de puntos de recarga y a las dificultades que tienen los conductores para instalar uno propio en sus casas. En este sentido, hay otros países de Europa que están encontrando soluciones prácticas que facilitan el uso de este tipo de vehículos. El sistema de Reino UnidoReino Unido resuelve un gran problema del coche eléctrico que en España sigue sin solución Por ejemplo, en países como Reino Unido, Alemania y Portugal, están transformando las farolas de la vía pública en puntos de recarga, tal y como explican desde El Español. En el caso de Reino Unido, la primera ciudad en llevar a cabo esta transformación ha sido Londres, ya que se han instalado 24 farolas en la avenida Sutherland, ahora rebautizada como Electric Avenue W9. Una de las ventajas de este sistema es que no entorpece el tráfico ni tampoco molesta a las personas que caminan por la calle, ya que a simple vista es una farola normal con una tapa. Además, permiten recargas de hasta 22 kW, aunque los conductores tienen que utilizar su propio cable de carga. El caso de España La idea de convertir las farolas en electrolineras permite combatir la escasez de puntos de recarga y, al mismo tiempo, aprovechar la infraestructura que ya existe. Es algo que ya se intentó llevar a cabo en España hace algunos años. Y es que en 2021, Valencia puso en marcha un proyecto piloto con 22 farolas. El problema es que tuvo muchas limitaciones en su expansión, por lo que se quedó en una propuesta sin éxito.