Una persona circula en bicicleta por un carril bici en Barcelona.Las rotondas son un elemento habitual en la circulación vial y tienen como objetivo hacerla más fluida y segura para el tráfico. En general, son espacios que recorren coches y motos —no tanto peatones o ciclistas— , aunque existe un tipo de glorieta que tiene especialmente en cuenta a este tipo de usuarios.Son las llamadas rotondas holandesas que han adoptado este nombre por los Países Bajos: el territorio europeo en el que más prima el uso de bicicletas, a pesar de que también sea un medio de transporte típico en naciones como Bélgica, Dinamarca o Reino Unido.¿Qué son y cómo funcionan?Algunos conductores pueden tener ciertas dudas sobre cómo circular dentro de una glorieta tradicional, cuando se aproximan a ella. Más todavía, si se encuentran con una rotonda holandesa.Este tipo de intersecciones se caracterizan por tratar de garantizar la seguridad de los ciclistas. Para ello, incorporan un carril bici de color rojo en su perímetro que les da prioridad frente a los vehículos de motor. Como en todas las rotondas, la preferencia de paso en este recurso vial es para quien está en el perímetro exterior. Es decir, para las bicicletas. Los conductores, además, deben tener en cuenta igualmente a los peatones que vayan a cruzar por los pasos habilitados.Así pues, para entrar en una glorieta holandesa, se debe prestar atención en primer lugar a los ciclistas que se aproximan a ella porque tienen prioridad. Lo mismo ocurre cuando se quiere abandonar la misma, pues hay que cederles el paso.Aplicación en CataluñaLas rotondas holandesas comenzaron a implantarse en España alrededor del año 2022. Ciudades como Logroño y Bilbao tienen en funcionamiento estas intersecciones. En Cataluña, la primera glorieta holandesa que se instaló fue en el municipio barcelonés de Vilanova i la Geltrú. Terrassa también construyó una.La localidad gerundense de Olot implantó esta rotonda en 2023, lo que generó cierta confusión en sus habitantes, ya que no entendían cómo funcionaban.