Subir una cuesta y notar que el coche no responde como debería es una sensación que todo conductor teme. El motor parece ahogarse, el pedal no responde y por mucho que se cambie de marcha o la potencia no termina de llegar. Lo más normal en esos casos es pensar que el vehículo ya está viejo y ha perdido fuerza o simplemente que el motor no tiene suficiente capacidad, pero la realidad es que puede deberse a varios factores.Aunque no lo parezca, es habitual que un coche funcione a la perfección en llano pero no tenga fuerza en subidas, independientemente de la carga que haya en el maletero o el número de pasajeros. En este sentido, el experto en motor de Neumatika HN ha compartido un vídeo en el que explica tres razones comunes por las que un vehículo tiene problemas para circular en carreteras con pendiente ascendente. Posibles causas El especialista comienza asegurando que "si tu coche pierde fuerza en las subidas, no siempre es porque el motor ya está viejo". Una de las causas más comunes es que el filtro de gasolina está tapado y, como consecuencia, no le llega suficiente combustible al motor cuando exige más potencia. Esto suele ir acompañado de un ralentí irregular y de un aumento en el consumo de combustible. En segundo lugar, la falta de fuerza en cuestas puede deberse a una bomba de gasolina débil. Al igual que ocurre con el filtro de gasolina, cuando la bomba no funciona correctamente no es capaz de suministrar al motor el volumen y presión extra de gasolina que necesita en subidas. Al reducir la marcha se puede disminuir el problema ya que la bomba recibe un poco más de voltaje, pero igualmente es mejor acudir a un mecánico para solucionar el problema. También es posible que se deba a un sensor MAF o MAP sucio o descalibrado: "El sistema no mide bien el aire y no mezcla correctamente. Por eso el motor se ahoga", explica el especialista. Por último, añade que con un mantenimiento básico es posible evitar estos problemas que, a la larga, se traducen en averías graves. La pérdida de potencia al subir cuestas no siempre es culpa del motor: los expertos aclaran cuáles son las causas más comunesMás detalles Hay que tener en cuenta que las tres causas que señala el experto no son las únicas. Si el coche sufre al subir pendientes, también puede deberse a unas bujías desgastadas o dañadas, unos inyectores sucios o incluso un filtro de aire obstruido. Normalmente es difícil identificar el problema sin ser un especialista, por lo que la mejor opción siempre es acudir a un especialista para que identifique el fallo y resuelva la avería.