En todos los vehículos, los neumáticos tienen una presión óptima que se especifica en el manual del fabricante y suele indicarse en el marco de la puerta del conductor. Es importante que el conductor mantenga la presión correcta, porque un exceso hace que las ruedas se desgasten más rápido y la falta de aire puede afectar a la dirección, aumentar el consumo de combustible e incrementar el riesgo de accidente.Los coches modernos suelen incluir sensores que lanzan una advertencia si la rueda se desinfla demasiado, pero aun así, deben ser los conductores quienes revisen cada cierto tiempo que sus neumáticos mantengan la presión correcta. Y es que la presión no solo disminuye cuando hay un pinchazo o un reventón. Más allá de los pinchazos: causas menos conocidas por las que un neumático puede perder presiónPosibles causas Es evidente que una de las principales razones por las que un neumático pierde presión de forma repentina son los pinchazos. Conducir sobre una carretera con cristales, clavos u otros objetos punzantes puede derivar en un reventón, pero también en una fuga lenta si el objeto se ha quedado incrustado en el neumático. Pero más allá de esto, hay otras causas menos conocidas que son igualmente peligrosas. Una de ellas son los cambios bruscos de temperatura. El clima cálido aumenta la presión, mientras que el frío hace que disminuya, porque el aire dentro del neumático se contrae con el frío. Si después de una noche fría se enciende el testigo de presión insuficiente, cabe la posibilidad de que desaparezca conforme el aire se va calentando, pero, en cualquier caso, es recomendable tenerlo en cuenta para evitar sustos. Otra causa de una bajada de presión en los neumáticos es el daño en la válvula, que puede deteriorarse con el tiempo o romperse si el conductor la aprieta demasiado. Desde Slashgear explican que también puede deberse a problemas en la zona del talón, que es donde el neumático se une a la llanta y forma un sellado para retener el aire. Esta parte puede corroerse con el paso del tiempo y acabar fallando. Corregir la presión Si se enciende el testigo de presión de los neumáticos o el conductor lleva mucho tiempo sin inflarlos, es importante corregir el aire de las ruedas para evitar sustos en carretera. Para ello, lo más fácil es acudir a una estación de servicio, revisar las indicaciones en el marco de la puerta e inflar los neumáticos en frío. Por último, si el coche tiene sensores de presión, suele ser necesario resetear el sistema.