Probablemente nunca hayas oído hablar de Marcos. Es una pequeña marca británica de deportivos con casi 70 años de historia y que, como la mayoría de fabricantes de nicho, ha tenido una trayectoria complicada. La compañía se declaró en bancarrota en varias ocasiones, pero esos tropiezos podrían quedar atrás: tiene un nuevo propietario decidido a convertir Marcos en una empresa viable de nuevo. Howard Nash, que ahora posee los derechos y los activos de Marcos, planea devolver la marca a la competición y ya ha conducido un prototipo. Se llama Mosquito y desarrolla 300 CV con un peso en torno a 680 kg. Nash explicó a la británica Car que el Mosquito "se conduce de maravilla". El Mosquito, que en principio iba a servir como banco de pruebas para Marcos, podría convertirse en su primer coche, construido en torno a la suspensión, el motor y la caja de cambios de un MINI. Según Nash, las impresiones sobre el coche "han sido extraordinarias", así que la compañía podría transformarlo en un 'track car' de producción limitada, con un aspecto muy similar al Mini Marcos original. Galería: Proyecto Mosquito de Marcos Marcos también tiene planes para un coche completamente nuevo: un modelo matriculable con una variante enfocada a circuito. Nash reveló en la entrevista que la empresa ya cuenta con un chasis rodante, que él mismo ha conducido. Se trata de un deportivo de motor central que pesa alrededor de 635 kg, rinde cerca de 250 CV y es "muy divertido". Podría presentarse antes de que termine el año. La compañía emplea a unas 46 personas y Nash no solo se ha hecho con el emblema de Marcos. Pasó por el proceso legal para obtener todos los derechos, incluido el logotipo original. Marcos puede fabricar piezas nuevas, ofrecer servicios de ingeniería, restaurar modelos antiguos y suministrar recambios. También conserva los registros de fabricación de todos los coches que ha construido Marcos: casi 4.000.