Cuando estamos conduciendo y de repente el coche hace un ruido raro o se comporta de forma poco habitual, lo primero que se nos viene a la cabeza es que hay una avería grave y, por lo tanto, que va a tocar pagar una buena factura en el taller. Es un sentimiento normal, ya que los vehículos modernos son muy complejos y el miedo a una reparación cara siempre está presente.Sin embargo, no siempre hay que ponerse en lo peor. De hecho, en muchos casos, el origen del problema es más sencillo de lo que parece. Así lo ha confirmado Juan José Ebenezer, mecánico, que ha explicado que a veces un ruido que parece grave es culpa de un problema menor en los neumáticos. Un neumático gastado Juan José Ebenezer asegura que si eres de los que escucha un ruido al conducir y se piensa que es culpa de un rodamiento o alguna avería bastante más cara, debes mantener la calma porque muchísimas veces el ruido puede venir de los neumáticos: "Lo más sencillo y lo que nos pensamos que nunca es, acaba siendo. Porque creemos que un neumático no puede producir ruido y realmente sí". Un mecánico hace un llamamiento a la calma de los conductores: "Lo que nos pensamos que nunca es..."Y es que si, por ejemplo, el neumático está gastado de forma irregular o simplemente está defectuoso, puede pasar que haga un ruido raro que se escucha dentro del habitáculo. Esto se debe a que cualquier mínima irregularidad hace que la goma golpee el asfalto al girar, generando unas vibraciones que viajan por la suspensión y el chasis hasta el interior del vehículo. Cambiar los neumáticos A priori, que el ruido venga del neumático y no del rodamiento es una buena noticia porque es más fácil de arreglar. De hecho, para sustituir un rodamiento hace falta desmontar frenos, manguetas y utilizar herramientas muy concretas. Eso sí, el problema en las ruedas no es algo que se deba tomar a la ligera. "En muchas ocasiones cambiar cuatro neumáticos es muchísimo más caro que cambiar los rodamientos, simplemente porque tenemos gomas muy grandes, llantas muy grandes, perfiles muy pequeños o neumáticos más exclusivos que valen bastante más dinero que cambiar un rodamiento con mano de obra incluida", concluye el mecánico.