Lewis Hamilton se monta en el coche más raro de toda su vida: “Esto es loco. Nunca he visto uno de estos en persona” Lewis Hamilton es todo un apasionado de los coches y desde que se unió a Ferrari está llevando esta afición al extremo. Si al comienzo de la semana hablábamos del nuevo Porsche 918 Spyder de Fernando Alonso, el otro piloto más veterano de la parrilla de Fórmula 1 también ha sorprendido subiéndose a un modelo de lo más especial. El inglés ha probado un Buick Regal de 1984. No es la primera vez que esta temporada el siete veces campeón sorprende en sus redes con imágenes de un nuevo modelo. Todos ellos tienen un toque especial y el inglés quiere seguir aprendiendo de la historia del automovilismo probando en primera persona estos distintos tipos de coches. En este caso, el dueño, quien tiene el coche tatuado en su piel, le ha enseñado los detalles de este modelo 'lowrider' a través de este clásico modificado que ha dejado a Hamilton realmente boquiabierto.Hamilton aprende sobre un nuevo tipo de coches Este 2026 Hamilton se está sumergiendo en distintas culturas dentro del mundo del automovilismo. En un comienzo, arrancó adentrándose en la noche de Tokio para participar en una de las míticas quedadas de drifting a bordo de su Ferrari F40. Más tarde, repitió la jugada de subirse a un modelo de Cavallino Rampante cuando la Fórmula 1 viajó a Estados Unidos. En esa ocasión puso a derrapar un Testarossa al más puro estilo ‘Corrupción en Miami’. Ahora, previo al Gran Premio de Mónaco, ha publicado un video que grabó también durante su estancia en Miami. En esta ocasión no se ha atrevido a derrapar, pero sí ha probado por primera vez en su vida un 'lowrider'. Lo hizo más despacio de lo que acostumbra, pues la estabilidad de este coche es muy especial y el inglés no se fiaba de poder perder el control de este modelo con una suspensión tan característica. Tras probar las diferentes alturas, salió a la carretera y se tuvo que sentir como un videoclip de los 80 o como jugando al GTA. Esta es una cultura muy específica que pertenece a un movimiento estadounidense con raíces latinas. Y precisamente es la cultura de los ‘lowriders’ la última en la que se ha interesado Lewis Hamilton: “Siempre quiero aprender más sobre las diferentes culturas automovilísticas del mundo y esta ha estado en mi lista desde hace mucho tiempo. Poder conducir un lowrider y pasar tiempo con la gente que los honra y trabaja para mantener viva la cultura fue una experiencia increíble”. En un primer momento, junto a una persona cercana a esta cultura, apreció los distintos detalles que tiene este Buick Regal de 1984. Y tal y como avanzábamos, tras esto, llegó el momento de ponerse al volante. “Esto es loco. Nunca he visto uno de estos en persona, solo online”, decía el heptacampeón al pulsar un botón y cambiar radicalmente la altura de este coche negro con detalles en plata y que tenía todo el capó personalizado. El heptacampeón al volante de un 'lowrider'En su vida, Lewis ha tenido la posibilidad de conducir coches de todo tipo. La mayoría de estos eran muy rápidos, pero en su lista quedaba por tachar estos vehículos tan especiales. La historia de estos modelos clásicos con distintas modificaciones que los hacen únicos nació en los años 40 y 50 en Los Ángeles. Durante mucho tiempo, el piloto inglés se había interesado en ella, pero hasta ahora no se había atrevido a conocerla de cerca. Y en su visita a Miami hace unas semanas cumplió este sueño. En un inicio, esta tendencia apareció para romper con lo establecido y llevar los coches con una suspensión muy baja. Esto lo hacían de distintas formas en un principio, y con el paso de los años esto se empezó a popularizar en Estados Unidos. Estos coches clásicos que empezaron a experimentar el corte de sus muelles o cargaban un gran peso en su maletero para lograr el objetivo. Más tarde, empezaron a cambiar directamente las suspensiones, permitiendo cambiar la altura original del coche.La otra faceta de estos vehículos la conoció Hamilton ese día, y es que pudo ver cómo también pueden destacar por ser realmente altos en cuanto a su suspensión. El piloto de Ferrari pudo ver con sus propios ojos cómo este coche adopta una altura muy notable, era capaz de rebotar de arriba a abajo e incluso podía circular durante un rato con una rueda completamente en el aire.