Cuando un coche arranca a la primera, acelera sin problemas y cumple su función de ir de un lugar a otro, el conductor da por hecho que todo está en orden. Sin embargo, es importante realizar un mantenimiento preventivo porque más allá del buen funcionamiento aparente, hay detalles que se suelen descuidar. Algunos de ellos son, a priori, insignificantes, pero la realidad es que acaban afectando tanto al rendimiento del coche como a la salud de los pasajeros.En este sentido, el mecánico experto y creador de contenido conocido como Miqueltubo, ha querido lanzar un aviso a los conductores: prestar atención a componentes básicos como el filtro de polen puede marcar la diferencia tanto en el funcionamiento del coche como en la calidad del aire que entra al vehículo. Un mecánico señala un fallo que tienen muchos conductores: "Luego nos quejamos del humo del tabaco o de la polución"La importancia de esta pieza El filtro de polen o de aire acondicionado es una pieza que se encarga de evitar que entre polvo, polen y otras sustancias en el interior del coche. Es decir, cuando se enciende el aire acondicionado del vehículo, filtra cualquier tipo de impureza que lleve el aire antes de que este se transforme en caliente o frío y entre al habitáculo. En otras palabras, mantiene limpio el aire que se respira, y de ahí su importancia. El especialista comienza explicando que, aunque siempre lo dice, es su deber recordar a los conductores que deben cambiar el filtro de polen. Después, enseña un filtro completamente sucio y obstruido: "Es que no es normal que tengáis que respirar esto. Luego, que si nos quejamos del tabaco, de la polución de los coches, pero madre mía lo que estáis respirando". Hay que tener en cuenta que todas las impurezas que se quedan en el filtro acaban pasando al coche si no se cambia la pieza a tiempo. Añade que sustituirlo no suele ser demasiado caro porque aunque hay algunos de gama alta que superan los 100 euros, los normales no suelen valer más de 20 o 30 euros. "Cámbialo, que vas a respirar mejor. No soy médico, pero bueno, hacerme caso", concluye el mecánico. En esta misma línea, el RACE asegura que si no se cambia el filtro de polen es muy posible que aparezca el moho, lo que va a derivar en un aumento del riesgo de aparición de enfermedades respiratorias. Cuándo se debe cambiar Normalmente, los fabricantes recomiendan sustituir el filtro del aire acondicionado cuando se han recorrido entre 15.000 y 30.000 kilómetros. Sin embargo, la suciedad que acumula este componente depende de condiciones climáticas, de cómo se conduce o de la polución de la ciudad por la que se suele circular. Por eso, lo mejor es cambiarlo cuando aparecen síntomas como que el aire es menos fresco, que el coche comienza a oler mal o que el sistema de ventilación hace ruido.