Cualquier conductor con cierta experiencia sabe que incorporarse a una carretera puede parecer una maniobra sencilla, pero que en realidad hay situaciones en las que resulta complicado. Un coche acelera de repente, otro frena, el carril es demasiado corto o hay demasiados vehículos y, de repente, aparecen las dudas. En esos casos una de las preguntas más frecuentes entre los usuarios es si tienen que apurar el carril de aceleración o si deben entrar a la carretera cuanto antes.Pues bien, lo primero que deben tener en cuenta todos los conductores es que el momento de entrada a la vía principal no depende siempre del criterio del conductor o del tipo de carretera. Y es que en España hay una normativa muy específica que indica que, siempre que sea posible, la incorporación debe realizarse al final del carril de aceleración.Incorporarse a una carretera, al principio o al final del carril de aceleración: la DGT aclara cómo hacerlo para evitar multas Esto dice la ley Para incorporarse a una vía, la DGT explica que los conductores deben usar el carril de aceleración completo y llegar al final del mismo con la velocidad adecuada para entrar a la carretera principal. Para ello, recomienda acelerar con marchas cortas hasta ganar la suficiente velocidad y solamente en ese momento desplazarse progresivamente a la izquierda sin incomodar a otros usuarios. En este sentido, el artículo 72 del Reglamento General de Circulación establece que en vías dotadas de un carril de aceleración, el conductor de un vehículo que pretenda utilizarlo para incorporarse a la calzada deberá cerciorarse, al principio de dicho carril, de que puede hacerlo sin peligro para los demás usuarios [...]. A continuación, acelerará hasta alcanzar la velocidad adecuada al final del carril de aceleración para incorporarse a la circulación de la calzada". En otras palabras, el carril de aceleración, como su nombre indica, se debe utilizar para acelerar progresivamente hasta alcanzar la velocidad equivalente a la circulación de la vía principal. Es decir, antes de entrar a la carretera es necesario circular igual de rápido que otros usuarios para no interferir en su camino. Frenar al principio del carril Además de recordar que los conductores deben utilizar todo el carril, la normativa indica que antes de entrar a la vía hay que comprobar por el espejo la trayectoria y la velocidad de otros vehículos, señalizar con el intermitente y girar el volante con suavidad para incorporarse progresivamente. Por otro lado, la DGT recuerda que en caso de que no sea posible incorporarse con seguridad hay que detenerse al principio del carril de aceleración y no en mitad o al final del mismo. Por último, cabe mencionar que las obligaciones en una incorporación no son exclusivas de los que se incorporan. Según la DGT, "los conductores dentro de la vía también deben 'echar una mano' y facilitar la maniobra, dentro de sus posibilidades, desplazándose al carril contiguo previa ojeada al retrovisor".