Resultados del Gran Premio de AustraliaCalendario 2026 de Fórmula 1Horarios y dónde ver el próximo GP de F1Clasificación del Mundial de F1 2026El comienzo de la temporada de Fórmula 1 acostumbra a ser para los apasionados de la categoría uno de los momentos más especiales del año. Es cuando se disipan muchas de las dudas e incertidumbres invernales, donde empezamos a ser conscientes de si una temporada va a ser buena para los pilotos que más nos gustan, o todo lo contrario. Primera vez que volvemos a disfrutar de una carrera tras una pausa invernal que cierto es, cada vez es más corta, y además, cuando toca Australia, tiene todo ese entorno especial de los horarios que convierte este fin de semana de F1 en prácticamente un ritual, en algo que trasciende el no tener nada que hacer en fin de semana y poner este canal a esta hora. Más que una tradición, diría. Australia, uno de los momentos especiales del año El fin de semana ha estado plagado de momentos memorables, diría que encabezado por la decepción de Aston Martin, que no tuvo reparos en señalar directamente a Honda, pero también cómo según iban pasando las sesiones, los pilotos iban virando para llegar a la misma conclusión de quién llevaba mucho tiempo avisando de cómo iban a ser las cosas pero al que interesaba tratar de ridiculizar. Trasnochar para ver una sesión de entrenamientos libres es toda una experiencia. Demasiado dormido como para fijarse en ciertos detalles, así que todo lo que entra por los ojos, se disfruta. Y no creo que ninguna de las tres sesiones de entrenamientos libres haya sido muy diferentes a las de otros años, más allá de que ha sido un invierno con poco movimiento de pilotos. La peor parte llegó tras los entrenamientos, cuando comienzan a aflorar las cámaras onboards y empezamos a ser conscientes de algo que realmente ya sabíamos pero que por alguna razón intentábamos no creer. Velocidades punta ridículas, coches perdiendo mucha más velocidad a final de recta de lo que nos habían hecho creer, gestión de velocidad en curva… ¿Y qué me dicen del sonido? Cómo puedes ver un coche pedal a fondo y que las revoluciones se vengan abajo… lo fácil desde luego era pensar que el sonido no estaba bien sincronizado. Ojalá…gettyimages-2265360439Llegó la temida sesión de clasificación y con ella la confirmación de que esta Fórmula 1 es otra cosa. Y es que no creo que haya peor cosa que el que tus ojos vean algo que al final no se corresponde con la tabla de tiempos. Que un coche te esté dando la sensación de ir al límite para que al final el tiempo se decida en la recta por algo que es ajeno a los pilotos como es la gestión de energía que el equipo de ingenieros haya decidido con antelación. ¡Qué bonito!Imagínense la vuelta de clasificación de Arabia Saudí 2021 protagonizada por Max Verstappen, aquella que dejó a los pilotos petrificados en el corralito, pero que tras ese sector mágico rozando muros de curvas ciegas, el cronómetro hubiese dicho que medio segundo más lento. ¿Por qué? Es que este otro ha hecho mejor despliegue de la energía. ¡Sí señor! ¡Eso es! ¡Han dado en el clavo! ¡Es justo lo que los aficionados llevamos años pidiendo! Onboards con sonido ¿desincronizado? Y si ya no me gustó un pelo la forma en que se desarrolló en la clasificación, el colofón fue la pole position de un Mercedes con ocho décimas de ventaja sobre el rival más inmediato, con un señor de la FOM decidiendo que lo mejor en ese momento era mostrarnos la sonrisa de autosuficiencia de Toto Wolff, que se ha pasado todo un invierno llorando en cada micrófono que se le ponía delante y alertando de que los favoritos eran Ferrari y Red Bull. Felicidades, Toto, has engañado a nadie. Disfruta. ¿Saben qué? Me consta que en la Fórmula 1, llámenla FOM o Liberty Media, no lo está pasando nada bien. Se han visto superados por una situación que a fin de cuentas, no está completamente bajo su control. Pero me cuesta empatizar cuando la primera reacción que veo es “todo es genial” y acto seguido criticar las declaraciones de los pilotos e incluso insinuar que lo hacen por ‘likes’. Eso es, Stefano, si por algo se ha caracterizado Max Verstappen con sus declaraciones es por ser un ‘bienqueda’ en búsqueda de la aprobación del aficionado. Lo tienes calado. Y entonces llegó la carrera. En conversaciones privadas con amigos, afirmé que no es la primera vez que la F1 se ve en una de estas. La memoria es frágil, pero 2014 tiene tremendas similitudes. Aunque luego llegó Australia, semáforo verde, y todo se olvida. Se disfruta de un espectáculo, una primera vuelta en la que no se entendía nada, y al fin y al cabo, se ve una carrera. La F1 siempre ha tenido suerte en este sentido, y casi siempre le sale bien la jugada. Pero lo de este año…gettyimages-2265212429Y mira que la situación se puso de cara para la categoría. De repente, noticias de que un Audi no va a salir, y cuando intentabas ponerte al día, un McLaren esclafado en el muro. Espera… ¿Pero eso es repetición o es de ahora mismo? ¡¡Es ahora!! Dios… cómo echaba de menos la Fórmula 1. Desafortunadamente, la emoción se disipó tras solo unas vueltas. Curiosamente, en lo que muchos han venido a llamar el mejor momento de la carrera, que fue la lucha… -¿lucha?- entre George Russell y Charles Leclerc. Un intercambio de posiciones, porque llamarlo adelantamiento sería una ofensa al arte de adelantar que se producían en lugares atípicos por simple y llana gestión de la energía, que para colmo, ni tan siquiera es algo que decidan los pilotos. Y la gente quejándose del DRS… No hay apuradas de frenada, no hay búsqueda de trazada alternativa, amagos con el que forzar el error del rival. Hay… gestión de energía. Jejeje, he pasado por la curva rápida de Albert Park cerca de 50 kilómetros por hora más lento que un Fórmula 2 y he ahorrado suficiente energía eléctrica para adelantarte sin esfuerzo en esta recta. ¿De verdad nadie fue capaz de prever esto? Sí… sí que se hizo, pero era mucho mejor llamarlos locos o agoreros y menospreciarlos en lugar de comenzar una línea de trabajo ante la hipotética posibilidad de que esto fuese como ha sido. Goles sin portero, adelantar por batería La situación no mejoró según pasaban las vueltas. Teníamos una F1 que era fácil de entender. Sabes si un piloto tiene opción de remontar si monta neumáticos nuevos y empieza a recortar tiempo. Sabes que la goma dura tiene más longevidad que la media, y sabes que las diferentes estrategias convergen a final de carrera. Pero ya no. Un piloto recorta tres segundos y acto seguido los pierde. No sabes si está tirando o conservando. Solo ves marionetas de un muro de ingenieros con complejos programas de simulaciones. gettyimages-2265367471Vuelvo a poner a Verstappen como ejemplo, y ya me estoy repitiendo. ¿Cuándo han visto al neerlandés en modo remontada, alcanzar a un rival y acto seguido quedarse mirando? Así fue cuando llegó a Lando Norris. Cuando estás cerca del rival, puedes usar más energía para adelantarle. ¿Qué energía? ¡Si no hay! Lo máximo que puedes aspirar es a vaciar la batería en esta recta para ganarle la posición, y que en la siguiente recta, al no tener batería, te lo devuelva. Por cierto, el ¿ataque? de Verstappen se diluyó a unas vueltas del final. En condiciones normales se diría que se ha quedado sin neumáticos. Pero no esta nueva Fórmula 1… donde la razón fue, adivinen… problemas con la batería. Y ahora toca hablar de lo accesorio. La FOM activó lo que podíamos llamar, control de daños. Ni una sola radio hablando de problemas eléctricos o preguntando sobre la gestión de energía. Y la infografía, que es completamente dinámica y cambia todo el rato, se quedó congelada en la diferencia con el siguiente piloto, porque claro, el mostrar que los dos últimos campeones del mundo estaban a 50 segundos, el séptimo doblado e incluso varios con dos o más vueltas perdidas, pues no luce bien. Irónico cómo la FIA podría haber maquillado esto a base de sacar un coche de seguridad cuando tuvieron oportunidad. Pero lo bueno de la FIA es que van siempre tan justos para todo, que ni para edulcorar su propio reglamento valen. Es justo, si hay falta de talento, que lo haya para todo. Siguiendo con la FOM, el problema reside cuando tus maniobras para ocultar lo que todo el mundo percibe se vuelven patéticas. Oye… que los aficionados nos están sacando comparativas de paso por curva, y el F1 sale perdiendo. A ver… es que los F2 son muy buenos coches. No, salen perdiendo con los F3… ¡La gente es idiota! ¡Pero si corren un montón! Ya sé, prepara un rótulo como si se hubiera ganado algo para el final de carrera, recalcando la velocidad máxima. gettyimages-2265373242Control de daños de la Fórmula 1Y así es como vimos un precioso rótulo recalcando cómo Franco Colapinto alcanzó los 344 kilómetros por hora. ¿Corre o no corre un F1? Ya… si el problema no es ese, el problema es que alcanza los 344 y antes de llegar a la frenada ha bajado a 290 porque no tiene energía para sostenerlo. Pero los genios de la FOM deben pensar que su público es verdaderamente idiota. Quizás tengan razón, no lo sé. Ahí obviamente no acabó todo. Los comentaristas asalariados de la FOM corrieron raudos y veloces a afirmar que acababan de ver un espectáculo. ¿Perdón? La F1 no es tonta y saben que la gente es tremendamente permeable. ¿Cuántas veces has escuchado a alguien hablar sobre el deporte que sea y repetir exactamente el argumentario del comentarista? Así que imaginen el chasco que se debieron llevar al ver en redes sociales que el mensaje no estaba calando y que el público estaba unánimemente disconforme. Bueno, queda el arma secreta, el equivalente a los pasos prohibidos. ¡Saca una infografía con el número de adelantamientos! Si me permiten la licencia, esto no es solo un acto patético de desesperación, sino que además es copiar la misma estrategia que la Fórmula E, esa categoría que lleva 12 años vendiendo un crecimiento espectacular, pero que llega el día de la carrera en Miami y la televisión que la emite en abierto hace un 0,1% de share… un sábado por la tarde. gettyimages-2264855133Presumir de adelantamientos con esta normativa técnica es cómo sacar pecho de una goleada en el fútbol tras eliminar los porteros, o bajar la altura de la canasta medio metro e ir promulgando que ha habido el triple de mates que el anterior partido. ¿Qué sentido tiene recalcar 140 adelantamientos cuando no hay ni uno solo de ellos que vaya a ser recordado? La Fórmula 1 ha cometido centenares de fallos a lo largo de su historia. Sobre alguno de ellos, no seré yo el que le eche en cara nada, pues no parecían previsibles. Por ejemplo, cuando se introdujo el primer KERS, acabó siendo más beneficioso no llevarlo por tema de peso, que el tener esa energía extra. Cosas que pasan y que se corrigieron en la siguiente normativa. Luego están esos cambios que a pesar de que se te dice y vuelve a decir que eso no va a salir como tú piensas, lo llevan a cabo, como el nefasto sistema de clasificación de 2016, donde cada 90 segundos se eliminaba al piloto más lento. Muy bonito en videojuegos o en categorías donde no hay limitación de neumáticos, y además esos neumáticos tienen un único intento. Pero no en la F1. Al menos, en este caso, tuvieron la decencia de revertirlo tras dos Grandes Premios. Se avisó pero se miró para otro lado Y en el caso de esta normativa técnica, se avisó y reavisó, pero había más interés en buscar razones subyacentes a las declaraciones vertidas que en analizarlas. Decisiones tomadas por un grupo de trabajo compuesto por representantes de equipos, FIA y FOM. ¿Quién representa al aficionado? ¿Y a los pilotos? Felicidades a los implicados por haber logrado una Fórmula 1 donde la energía eléctrica representa el 50% de gasto por vuelta. Por el camino, solo os habéis cargado la categoría de motor más seguida de mundo. Pero es que la F1 tiene que ir acompañada de la industria, claro que sí. Ahí está el éxito de la Fórmula E ante una industria más y más electrificada. gettyimages-2264858737Lo crean o no, esto tiene fácil solución. El mayor problema de la actual normativa es un exceso de ambición en el peso de la energía eléctrica en el consumo por vuelta. Tanto, que está obligando a gestionar en sitios donde la lógica de una carrera te dice que no deberías hacerlo. Solo hay que reducir la importancia de esa parte eléctrica hasta el punto de que, como hace cuatro meses, el F1 sea capaz de sostener la velocidad en recta, y donde los adelantamientos vuelvan a ser apurando frenada o buscando diferentes trazadas, no por diferencial de energía eléctrica.Y sí, para ello habría que pasar por encima de los deseos de quién ha entrado en la categoría porque aumentaba la electrificación, y por los lloros y lamentos de quién está dominando -y no voy a entrar en la polémica relación de compresión de los motores Mercedes- pero recuerdo muchos cambios de normativa, recuerdo el fin de los V10, recuerdo 2014, la hibridación y el dominio de Hamilton, pero jamás he visto este grado de unanimidad en la crítica a la F1, y nadie sabe el daño que puede causar dos años de esto precisamente cuando la categoría estaba dando los mejores números de su historia. No crean que no me dejo temas en el tintero. Como el hecho de que las tomas televisivas al público revelaban una afición completamente adormilada -y por eso fueron tan reducidas- o incluso el cambio de registro de las declaraciones de pilotos que comenzaron defendiendo esta normativa, y que antes de la carrera ya estaban despotricando, sin mencionar la aparición de bots defendiendo la F1 sin molestarse en variar el mensaje, pero hay que ir terminado este texto. No les miento si les digo que esta semana llega el Gran Premio de China y que ahí estaré el primero para verlo… pero también les digo que, ilusión, lo que es ilusión, ahora mismo, no tengo. F1, haz algo.