El inicio de la temporada de Fórmula 1 está cada vez más cerca y eso significa que es momento de las presentaciones de los nuevos monoplazas. En este contexto, a los aficionados les surgen preguntas que van más allá de la estética. Cómo funcionan realmente estos motores, qué los hace tan potentes y, sobre todo, en qué se diferencian de los motores que utilizan los coches que usamos en el día a día.A simple vista un coche común se diferencia de un Fórmula 1 por el diseño, los alerones, las ruedas o incluso el color, pero la verdadera diferencia está escondida debajo de la carrocería. Y es que el motor de un monoplaza de competición está muy alejado de los criterios que se aplican en los automóviles de calle. Entender estas diferencias sirve para poner en valor a los ingenieros que trabajan en la Fórmula 1. Las diferencias Yendo a lo evidente, los motores de Fórmula 1 son piezas de ingeniería mucho más sofisticadas, delicadas, precisas y potentes. Están diseñados para rendir al máximo durante el tiempo que dura la carrera, mientras que los objetivos en los motores convencionales se centran en mejorar la fiabilidad, el consumo y la durabilidad.Más allá de los caballos: las diferencias entre un motor de Fórmula 1 y el de un coche normal Desde Fox Sports explican que en la Fórmula 1 se utilizan motores híbridos que van mucho más allá de la combustión tradicional. Además del motor térmico, incorporan un grupo de sistemas que sirven para regenerar energía y obtenerla de sí mismos. Es decir, es el propio motor el que va cargando las baterías al frenar o con el calor que genera el turbo. Esa energía se almacena en baterías y se utiliza después como un "extra" eléctrico. Otra diferencia importante es que los motores de Fórmula 1 alcanzan mucha más potencia con un peso muy inferior. Por norma general alcanzan las 15.000 revoluciones por minuto, mientras que los motores de coches tradicionales no suelen superar las 6.000 revoluciones. Esto hace que los de competición tengan una vida útil más corta, ya que funcionan siempre al límite. De hecho, suelen durar una temporada, mientras que los "normales" están pensados para durar muchos años. Más detalles También se diferencian en el mantenimiento, ya que los monoplazas deben ser revisados constantemente y los ingenieros deben hacer ajustes milimétricos. Incluso en el combustible hay distinciones, ya que el que se utiliza en la Fórmula 1 incluye algunos aditivos que sirven para generar una ignición más rápida.