Madrid dispara la recaudación por multas de tráfico: el Ayuntamiento facturó en 2025 un 24% más que el año anteriorEl Ayuntamiento de Madrid cerró el ejercicio 2025 con una recaudación por multas de tráfico que superó ampliamente las previsiones incluidas en el presupuesto municipal. Según un análisis elaborado por la asociación Dvuelta, especializada en la defensa de los conductores, los ingresos alcanzaron los 273,11 millones de euros, un 31% más de lo inicialmente previsto para ese año. El dato supone además un incremento del 24,06% respecto a lo recaudado en 2024, cuando el Consistorio ingresó 220,15 millones de euros por sanciones de circulación. La cifra sitúa a Madrid como la ciudad española con mayor volumen de ingresos por este concepto y triplica la registrada en municipios como Barcelona. En el presupuesto aprobado para 2025, el Ayuntamiento de Madrid había fijado una previsión de ingresos por multas de 208,49 millones de euros. Se trataba de una cantidad un 1,4% inferior a la contemplada un año antes y un 5,3% más baja que la recaudación final obtenida tanto en 2023 como en 2024. Sin embargo, la ejecución presupuestaria desbordó posteriormente esas previsiones. Finalmente, los ingresos reales por multas de tráfico ascendieron a 273,11 millones, lo que supone 64,6 millones de euros más de lo presupuestado y casi 53 millones adicionales respecto al ejercicio anterior. Según Dvuelta, si se tienen en cuenta las sanciones anuladas o no cobradas, el importe total de las multas impuestas a lo largo del año superó ampliamente los 400 millones de euros, de acuerdo con los datos del portal municipal. Multas en las zonas de bajas emisiones Para la asociación, estas cifras reflejan un cambio en el papel de las sanciones de tráfico. A su juicio, “han dejado de ser un instrumento de seguridad vial para convertirse en un mecanismo de financiación del Ayuntamiento, un impuesto encubierto”. Dvuelta sostiene que la planificación presupuestaria no responde a un ejercicio de prudencia, sino a una estrategia deliberada. El Consistorio aprobó el presupuesto de 2025 en un contexto en el que ya estaba prevista la puesta en marcha de nuevos dispositivos de control de velocidad y la ampliación del sistema sancionador asociado a las zonas de bajas emisiones. “Cualquier técnico municipal sabía que esas incorporaciones iban a disparar el número de sanciones y la recaudación”, afirma el portavoz de Dvuelta, Pedro Javaloyes. En 2025, la previsión de ingresos por multas en Madrid fue 3,5 veces superior a la contemplada en Barcelona. Una diferencia que, según Dvuelta, se mantiene año tras año y que no encuentra explicación razonable ni en criterios de seguridad vial ni en el volumen de tráfico. Multas como presión fiscal encubierta La asociación también pone el foco en la elevada proporción de sanciones que presentan, a su juicio, deficiencias formales, procedimentales o de fondo que permiten su anulación. Ese factor explicaría que una parte significativa de las multas impuestas finalmente no llegue a cobrarse. Para Dvuelta, el hecho de que el volumen total de sanciones supere con creces los ingresos reales revela una “estrategia de presión fiscal encubierta”. La entidad critica que el presupuesto de multas se reduzca formalmente mientras la recaudación real crece de forma sostenida, lo que, en su opinión, oculta el verdadero alcance de la política sancionadora. En este contexto, la asociación insiste en que los conductores tienen derecho a recurrir sanciones que consideren injustas o mal tramitadas. “Cuando una multa se impone con más afán recaudatorio que rigor jurídico, tiene muchas posibilidades de ser anulada”, subraya Javaloyes.