Un comisario de pista ondea la bandera verde antes de la salida del GP de China de F1 2026.Se acaba abril y la Fórmula 1, al fin, sale de su obligado letargo. Como saben, en ningún plan entraba paralizar el Mundial durante un mes con solo tres grandes premios en el bolsillo (Australia, China y Japón), pero la realidad atropelló al calendario. Israel y Estados Unidos iniciaron una guerra frente a Irán que tiene en vilo al mundo y no hubo más alternativa que suspender las carreras de Bahréin y Arabia Saudí, previstas para el 12 y el 19 de abril, por los bombardeos en diferentes puntos de Oriente Próximo.Como consecuencia de ello, quedó ese parón de cuatro semanas sin acción que la F1 ha sabido aprovechar como tiempo de reflexión para intentar enderezar un comienzo de la nueva era reglamentaria cuanto menos polémico. Para tratar de acabar con las críticas generalizadas, especialmente de los pilotos por el estilo de conducción que requiere la mayor potencia eléctrica de los motores, se introducen desde ya en Miami tres reglas que rebajen la dependencia de la recarga de la batería. Harán falta más carreras para ver cómo se traduce eso en la pista y si hay que hacer más correcciones, pero eso añade, si cabe, un aliciente más para volver a disfrutar de las carreras del Mundial tras un descanso a estas alturas de la temporada que no tiene precedentes en la era moderna de la F1 e incluso más allá. Porque, aunque son pocos, ha habido años con un mes sin acción desde que se inicia el calendario de competición, pero no en estas condiciones ni por motivos tan preocupantes.Un mes sin carreras, ‘rara avis’Por ejemplo, en lo que va de siglo XXI solo encontramos un año con un parón similar al actual en dimensiones, aunque no en causas. Fue en la temporada 2012, cuando del GP de Hungría al de Bélgica hubo también cuatro semanas sin carreras, pero no por una anomalía, sino por unas vacaciones de verano que se alargaron un poco más de la cuenta. Nada que no estuviera previsto y, cuando no lo fue, también se logró montar un calendario sin fisuras ni tiempos muertos entre carreras.Nos referimos, claro, al estallido de la pandemia de COVID en 2020. El paddock viajó a Australia como estaba planeado para empezar la temporada el 15 de marzo, pero tuvo que bajar la persiana para protegerse y cumplir con las restricciones que se estaban tomando en el mundo. Hubo que esperar meses a que la situación fuera lo bastante estable como para iniciar el campeonato, pero una vez se encendió el semáforo en Austria (julio) se continuó del tirón hasta el final de Abu Dhabi (diciembre).Chase Carey, CEO de la F1 por entonces, da explicaciones en Melbourne tras la cancelación del GP de Australia 2020.Aquel fue el imprevisto más reciente al que tuvo que hacer frente la F1 hasta el que nos encontramos, y para dar con la anterior vez en la que hubo otro mes sin carreras ya hay que cambiar de siglo e ir a 1998. Entonces, el final en Japón retrasó un poco más su fecha habitual metiéndose en noviembre y dejando un hueco en octubre desde la cita previa disputada en Luxemburgo. Pero, igual que lo descrito anteriormente en 2012, no fue nada que no estuviera ya previsto.Ahí se acaban las comparaciones más realistas que pueden hacerse de este parón, porque según viajemos más atrás en el tiempo, más distintas eran las cosas en la F1. No solo por la cantidad de carreras en el calendario, sino por el reparto que se hacía. Por ejemplo, una tendencia habitual de los 70 que se extendió hasta el comienzo de los 80 era empezar el Mundial en enero en Sudamérica (en Argentina, Brasil o ambas) y luego retomarlo en marzo, dejando un mes de febrero sin carreras.Miami, ¿un nuevo comienzo?Pero dejemos el pasado donde debe estar, y regresemos a la actualidad y a lo que se encontrará la F1 en Miami más allá de esos ajustes en las reglas. Porque, igual que los que mandan en el Mundial han aprovechado para corregir sus problemas, lo mismo han hecho los equipos en sus fábricas. Sin viajes extenuantes ni distracciones de por medio, toda la parrilla ha podido concentrarse en trabajar y desarrollar sus coches en casa, por lo que hay quien espera un nuevo comienzo en Miami.De los primeros en anticipar algo así fue Fred Vasseur. El team principal de Ferrari ya dijo antes de abandonar Japón que “empezará un nuevo campeonato en Miami”. “Todos los equipos llevarán novedades allí, tendrán tiempo para trabajar en el ‘software’, por eso arrancará un nuevo campeonato. Un mes sin carreras no es habitual en Formula 1, todos los equipos están empujando como locos para mejorar y habrá un paso adelante para todos y veremos cuál será la situación”.Más recientemente, era Andrea Stella, su homólogo en McLaren, quien compartía un punto de vista parecido al de Vasseur. “Para Miami y Canadá puedo decir que veremos un MCL40 completamente nuevo. Espero que lo hagan la mayoría de nuestros rivales, así que no tiene por qué haber un cambio en el orden de la parrilla, aunque servirá para ver quién ha añadido más prestaciones al coche en el mismo tiempo”, analizaba. Quizá, ambos estén espoleados al ser los perseguidores más inmediatos de Mercedes, porque por atrás, la cosa cambia.Así lo reflejaba Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, en una entrevista con AS: “Al final, yo creo que no cambia mucho que haya carreras o no. Veremos en Miami dónde estamos, pero no hay ningún secreto en este deporte. No hay ningún nuevo comienzo. En la F1 no hay nuevos comienzos, hay desarrollo constante. No eres el único que va a desarrollar y mejorar, los demás también”. “Es una evolución normal y como habíamos planificado antes del parón”, decía en el caso del AMR26. Pronto veremos quién tiene razón.