Ferrari amplía las posibilidades dinámicas del Ferrari Purosangue con una nueva configuración denominada Handling Speciale, disponible bajo pedido y pensada para quienes buscan un comportamiento más deportivo sin renunciar al uso diario. No es un modelo distinto ni cambia su planteamiento general, pero sí introduce ajustes técnicos que buscan una respuesta más directa al volante.El objetivo de esta evolución es clara: ofrecer una sensación de conducción más intensa, con reacciones más rápidas del coche y mayor precisión cuando se enlazan curvas o se cambia de dirección con rapidez. Para lograrlo se han establecido cambios en los sistemas que influyen directamente en cómo se mueve el coche. La suspensión activa recibe una nueva calibración y los programas de cambio también se revisan, dos elementos clave para que el conductor perciba una respuesta más inmediata en situaciones de conducción exigente.El ajuste más relevante afecta a la suspensión activa, diseñada para reducir los movimientos de la carrocería en un 10%. Eso se traduce en una sensación más compacta del vehículo y en un mayor control cuando se circula rápido o se afrontan curvas consecutivas. En un coche de este tamaño y altura, limitar el balanceo puede marcar la diferencia en confianza y precisión.También se revisa el cambio de marchas. Las transiciones entre relaciones se vuelven más rápidas y precisas, especialmente en los modos Race y ESC-Off, donde el sistema prioriza una sensación de empuje más contundente durante la aceleración. En modo manual, el carácter deportivo se acentúa a partir de 5.500 rpm, un detalle pensado para quienes disfrutan gestionando el motor en la zona alta del cuentarrevoluciones.El sonido del motor también recibe un tratamiento específico. El ajuste dedicado hace que el arranque y las aceleraciones resulten más expresivos, reforzando la presencia acústica del propulsor sin modificar su arquitectura básica.Un V12 intactoLa base técnica del modelo se mantiene sin cambios. El motor V12 atmosférico sigue colocado en posición delantera central, con la caja de cambios situada en la parte trasera dentro de una arquitectura transaxle. Este conjunto entrega 725 cv a 7.750 rpm y un par máximo de 716 Nm, con un régimen máximo de 8.250 rpm. Las cifras de rendimiento reflejan el nivel de prestaciones esperado en este tipo de vehículo. La velocidad máxima supera los 310 km/h, mientras que el paso de 0 a 200 km/h se completa en 10,6 segundos. El consumo combinado declarado es de 17,3 l/100 km y las emisiones alcanzan 393 g/km.Más allá de la mecánica, la configuración Handling Speciale introduce elementos visuales específicos que permiten reconocerla a simple vista. Entre ellos aparecen llantas con diseño propio y acabado diamantado, escudos laterales en fibra de carbono, salidas de escape en negro mate, el emblema trasero del Cavallino también en negro y una placa interior que identifica la configuración.El habitáculo mantiene su planteamiento original, con cuatro plazas completas y una posición de conducción elevada, pero orientada al dinamismo. La capacidad del maletero se sitúa en 473 litros y el depósito de combustible alcanza 100 litros, dos cifras que apuntan a un uso real más allá de la conducción deportiva puntual.Ferrari acompaña esta versión del Purosangue con un programa de mantenimiento de siete años que cubre las operaciones periódicas durante ese tiempo. Las revisiones se realizan cada 20.000 kilómetros o una vez al año, sin límite de kilometraje, e incluyen piezas originales y comprobaciones realizadas por técnicos formados en el centro de la marca en Maranello.