¿Cuándo empezaron los SUV a convertirse también en coches para la ciudad? Una pista sobre la respuesta puede encontrarse en el Ford Urban Explorer Concept. Presentado en 2001, se trataba de un prototipo que reinterpretaba en clave urbana el conocido SUV estadounidense. Basado en la plataforma de la segunda generación del Explorer, destacaba por una puesta a punto más baja, un diseño más deportivo y detalles estéticos atrevidos, como la carrocería bicolor en negro y verde lima. Bajo el capó montaba un propulsor 4.0 V6 de 205 CV, asociado a una caja automática de cinco velocidades, mientras que el habitáculo introducía soluciones originales y materiales innovadores. Galería: Ford Urban Explorer Concept 2001 El SUV deportivo según Ford A comienzos de los años 2000, Ford Motor Company observó un cambio en los hábitos de los clientes. El éxito del Explorer era incuestionable, pero muchos propietarios utilizaban el SUV principalmente en entornos urbanos, sin aprovechar realmente sus capacidades fuera del asfalto. De esa constatación nació la idea de crear una variante conceptual capaz de adaptarse a un contexto ciudadano, manteniendo a la vez la imagen robusta y versátil del modelo original. El Urban Explorer tomó forma a partir de la generación 2002 del SUV, pero se modificó a fondo. Las suspensiones se rebajaron para mejorar el comportamiento en carretera y aportar una imagen más deportiva, mientras que los pasos de rueda ensanchados alojaban llantas de 20 pulgadas con cinco radios y un diseño muy marcado. Los nuevos paragolpes delantero y trasero integraban luces adicionales y conductos para la refrigeración de los frenos, subrayando una vocación más asfáltica que aventurera. La zaga prescindía de la tradicional baca del techo, sustituida por un alerón que enfatizaba la silueta más fluida. Las salidas de escape dobles y centrales, con acabado pulido, contribuyeron a reforzar la identidad deportiva del concept. El contraste cromático entre negro y verde lima se convirtió en uno de los rasgos distintivos, pensado para captar la atención de un público joven y sensible al estilo. Un habitáculo que brillaba en la oscuridad En el interior de este Ford, el enfoque fue igual de experimental. Los materiales empleados incluían acabados iridiscentes capaces de brillar en la oscuridad, mientras que los asientos 'Quad-Sport', de tipo tipo bacquet, y el volante de aro grueso mejoraban la ergonomía y la conducción. La consola central recorría el habitáculo de delante a atrás, junto a una instrumentación específica de carácter deportivo. Ford Urban Explorer Concept 2001, asientos Ford Urban Explorer Concept 2001, detalle del salpicadero Foto de: RM Sotheby's El Urban Explorer representó así una instantánea muy precisa de la América de principios de milenio, donde el SUV evolucionaba de vehículo aventurero a objeto de lifestyle urbano. Aunque no dejó de ser un ejercicio de estilo, el concept anticipó una tendencia que en los años siguientes se convirtió en dominante en el mercado global. El ejemplar de las fotos se subastó en la casa RM Sotheby's por 14.300 dólares (unos 12.500 euros al cambio). Una cifra, en conjunto, simbólica para un vehículo que, con toda probabilidad, ganará valor en las próximas décadas.