Normalmente, para repostar solo hay que ir a una estación de servicio, elegir entre gasolina y diésel y llenar el tanque. Sin embargo, hay ciertas gasolineras en las que hay varias mangueras para cada tipo de combustible. En el caso de la gasolina, suele haber de 95 y de 98 octanos, mientras que los surtidores de diésel suelen diferenciarse entre una versión estándar y otra premium.En España, lo más habitual es ver gasóleo normal, que se marca como 'Diésel A' o 'e+', y gasóleo premium o plus, que se marca como 'Diésel A+' o '10e+' y es más caro que el primero. Eso hace que muchos conductores se pregunten si realmente merece la pena pagar más por el combustible más caro. Las diferenciasEs mejor el diésel normal o el premium para tu coche: el Real Automóvil Club revela cuál es más adecuado en cada caso Lo primero que hay que tener en cuenta es que tanto el diésel premium como el normal cumplen los estándares de calidad y los dos cumplen la normativa que establece el nivel mínimo de cetano, que es la medida que indica la calidad de inflamabilidad. Precisamente ahí está la principal diferencia entre los dos tipos de gasóleo. Desde el RACE explican que en el caso del diésel normal el nivel de cetano es 51, mientras que en el premium aumenta a 55. Cuanto más cetano tiene el combustible, menor es el tiempo entre la inyección del gasóleo y el comienzo de su combustión. Eso se traduce en una mejor combustión y aporta beneficios como que el coche tiene menos vibraciones, menos emisiones de gases, menos consumo y un mejor rendimiento. Además, el diésel premium incluye una serie de aditivos con propiedades anticorrosión que limpian el motor, previenen la humedad y alargan la vida útil de los componentes internos. Del mismo modo, el nivel de azufre en este tipo de gasóleo es menor que en el normal, por lo que los motores que lo utilizan suelen acumular menos impurezas en los inyectores. ¿Qué es mejor? Está claro que el diésel premium ofrece ciertas ventajas, pero los expertos recuerdan que la elección entre uno y otro depende de varios factores. Por ejemplo, el gasóleo normal implica que es más difícil arrancar en frío porque es más viscoso y genera más residuos por su menor porcentaje de cetano. Al mismo tiempo, esa viscosidad favorece la lubricación de las diferentes piezas del motor, evitando averías que pueden salir caras. Tampoco se puede pasar por alto la diferencia en el precio, ya que el premium supone un aumento del precio en torno a los 6 u 8 céntimos el litro. Por eso, los expertos sugieren que el diésel normal es mejor para aquellos que prioricen el gasto en combustible y para los conductores de coches antiguos que quieran proteger las piezas de su motor. Mientras tanto, las personas que quieran mantener el motor en las mejores condiciones, aunque les cueste algo más, deberían utilizar el premium.