Futurista, aerodinámico, impulsado por un V8 Hemi y capaz incluso de marcar un récord de velocidad. Esas eran las señas de identidad del Dodge Firearrow III, uno de los concept cars estadounidenses más emblemáticas de los años 50. Una obra maestra nacida del eje creativo entre Virgil Exner y la carrocería Ghia, subastada por RM Sotheby's por 852.500 dólares, el equivalente a unos 700.000 euros. La firma de Ghia Estamos en plena era jet y en la carrera espacial. Chrysler apostaba con decisión por la senda de los prototipos, asignando a cada marca del grupo su propio laboratorio de estilo. En este contexto, Dodge presentó en 1953 el primer Firearrow como simple maqueta estática. El entusiasmo del público impulsó la creación de una versión funcional, el Firearrow II, preludio del más evolucionado Firearrow III. Dodge Firearrow III Concept (1954) El proyecto tomó forma bajo la supervisión de Virgil Exner, pero el trazo era de Luigi Segre, de Carrozzeria Ghia. Las líneas del Dodge lograron un equilibrio entre chapa, vidrio y cromados, con un frontal que integraba una parrilla rectangular con elementos verticales cóncavos y cuatro faros encastrados en un hueco central. Los laterales estaban recorridos por una nervadura en forma de cuchilla que atravesaba toda la carrocería, mientras que dos salidas cromadas dobles emergían de las aletas traseras. La amplia superficie acristalada, con un parabrisas muy inclinado y una gran luneta trasera envolvente, reforzaba una imagen claramente futurista. El récord y el viaje a Italia El habitáculo, acabado en cuero Opal Blue y blanco, presentaba asientos regulables, radio con botones e instalación de calefacción, todo ello equipamiento moderno para la época. Bajo el capó se encontraba un V8 'Red Ram' Hemi de 3,9 litros con 150 CV, asociado al cambio automático PowerFlite. El chasis derivaba del Dodge Royal de serie, pero la optimización de pesos mejoraba el comportamiento dinámico. Dodge Firearrow III Concept (1954), vista lateral En 1954, durante la inauguración del Chelsea Proving Grounds, Betty Skelton llevó el Firearrow III al óvalo peraltado y estableció el récord mundial femenino en circuito cerrado a 143,44 mph (unos 231 km/h). Es el único concept car que ha ostentado un récord de velocidad oficial. Tras la gira de exhibición, el coche regresó a Italia por cuestiones aduaneras, permaneció durante décadas en Europa y más tarde fue redescubierto y devuelto a Estados Unidos. Una restauración integral firmada por Fran Roxas lo devolvió a su configuración original. Galería: Concept Dodge Firearrow III (1954)