Conocer el historial real y completo de un vehículo es fundamental para prever posibles averías y darle el mantenimiento que necesita a partir del desgaste que ha acumulado con el paso del tiempo. Históricamente, el cuentakilómetros ha sido la referencia más utilizada para ello, pero los especialistas recuerdan que es un dato que, en ocasiones, no es tan honesto como parece.Por un lado, el cuentakilómetros, como todos los componentes del coche, puede fallar o dejar de funcionar con el tiempo. Por el otro, puede manipularse para hacer ver que el vehículo está menos usado de lo que realmente está. Y a todo esto hay que sumarle el hecho de que hay otros indicadores que permiten conocer con mayor precisión cómo ha sido utilizado un automóvil. Horas de motorEl dato que revela el desgaste real del motor y no es lo que marca el cuentakilómetros: la clave está en las horas ocultas Más allá de los kilómetros recorridos, hay que prestar atención al tiempo en el que el motor ha estado en marcha. Aquí entra en juego el ralentí, que viene a ser cualquier momento en el que el motor está encendido pero el vehículo no se mueve. El ralentí excesivo provoca desgaste en el motor, por lo que también contribuye al total de horas de funcionamiento del motor del vehículo. El término "horas de motor" se refiere al tiempo total de funcionamiento del motor de un vehículo, ya sea en movimiento o parado. Esto quiere decir que para tener una visión completa del desgaste de un coche, hay que prestar atención a cada momento que pasa el conductor calentando el motor, atascado en el tráfico o parado en un estacionamiento mientras espera a alguien. Desde Slashgear explican que las horas de funcionamiento del motor son tan importantes que muchas empresas las controlan en sus flotas de vehículos. Y es que el kilometraje por sí solo no es una medida precisa del desgaste real que ha sufrido el motor. De hecho, hay algunos casos en los que el ralentí prolongado aumenta las horas de funcionamiento del motor sin que eso suponga un aumento significativo del kilometraje total. Consecuencias del ralentí prolongado Pasar mucho tiempo con el coche parado y el motor encendido puede reducir la eficiencia del motor con el tiempo y provocar ciertas averías. Esto sucede porque un motor en ralentí funciona sin la misma carga de trabajo ni las mismas condiciones operativas que durante la conducción normal. Al no tener el calor y la presión necesarias, el ciclo de combustión es menos eficiente. Del mismo modo, el ralentí puede provocar la acumulación de carbonilla en componentes clave del motor, así como empeorar la calidad del aceite o generar más gases de escape nocivos.