Vehículo IBERO desarrollado por TSD equipado con una torreta automáticaLa empresa española TSD se ha convertido en una de las principales compañías especializados en defensa en el ámbito rural, aunque sus orígenes distan mucho de la creación de unidades tácticas para las Fuerzas Armadas y agentes de seguridad de España, similares al URO VAMTAC. La historia de esta compañía, con sede en Ciudad Real, ha demostrado una fuerte capacidad de adaptabilidad para lograr ser capaces de competir con otras empresas de defensa a nivel global. Según explicó Antonio Ramírez, fundador de la empresa, para el medio "El Español", comenzaron siendo una pequeña empresa familiar en los años 2000 y dedicada a la fabricación de cajas fuertes, remolques y productos de cerrajería. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de la necesidad de España de contar con una compañía nacional que produjera vehículos especiales capaces de garantizar la seguridad del territorio. Una empresa que apuesta por el entorno rural frente a las grandes ciudades Este cambio tan radical de sector se produjo en el mismo escenario en el que se fundaron, en Herencia, Ciudad Real. Esta zona, caracterizada por la presencia de viñedos y de olivos, fue la que vio crecer la empresa hasta convertirse en una de las principales empresas para la adaptación de vehículos para poderlos incorporar tanto en el ejército como en las unidades de la Policía Nacional. Gracias a ello, TSD ha logrado facturar anualmente 130 millones de euros y crear más de 600 puestos de trabajo en la zona. Pues uno de sus principales objetivos es seguir trayendo riqueza y oportunidades a su entorno, aunque también cuenta con centros en grandes ciudades como Madrid o Barcelona para llevar a cabo labores de mantenimiento y soporte. TSD ha conseguido transformar 1.500 vehículos en coches patrulla para la Policía Nacional El modelo de funcionamiento que adquirió la empresa no fue la de construir vehículos, sino de adaptar los ya existentes para que puedan ser utilizados por las Fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado. Para ello, utilizan como base modelos de otras marcas como Iveco, Renault o Mercedes-Benz y modifican su chasis para que cumplan con las características necesarias para cada facción. Siguiendo este modelo, han conseguido transformar 1.500 vehículos en coches patrulla para la Policía Nacional en 45 días. Uno de los modelos más destacados y recientes es el Íbero, el cual se caracteriza por contar con tres versiones dependiendo de las prestaciones básicas de ligero, medio y pesado que se requieran. Gracias a esta flexibilidad, la empresa es capaz de adaptarlo para que funcionen a modo de ambulancias, vehículos de reconocimiento o como protección de amenazas químicas y biológicas. La diferencia entre ellos es su capacidad de transporte, pues el ligero permite cargar hasta una tonelada, mientras que el medio una y media y el pesado hasta tres. La Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil adquirió uno de sus modelos por más de 850.000 euros Asimismo, estos modelos también pueden equiparse con una ametralladora ligera o pesada en función de las necesidades. Gracias a esta adaptabilidad, la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil el pasado diciembre por más de 850.000 euros. Un modelo de 15 toneladas y siete metros de longitud que incluía una protección balística a Nivel 2, un motor con una potencia superior a los 230 kw y autonomía de 750 km. Sin embargo, su producto no solo se queda en territorio nacional, sino que también ha traspasado fronteras, llegando a otros continentes como África. También producen furgones blindados capaces de transportar cargas valiosas como los fondos de bancos centrales. Todo ello desmiente la creencia de que España depende de empresas y tecnología externa para hacer frente a sus necesidades de seguridad y defensa.