Construyen la primera carretera para coches sin conductor del mundo y que podrá transportar hasta 10.000 personas por hora La movilidad urbana vive un punto de inflexión. Mientras las grandes ciudades lidian con la congestión, el aumento de población y la calidad del aire, lo que ha dado lugar a la importante transición que todas estas urbes viven hacia el coche eléctrico, una nueva infraestructura acaba de dar un paso decisivo hacia el transporte del futuro, que será autónomo y costará lo mismo que el autobús. La compañía Glydways, fundada en 2016, ha iniciado oficialmente la construcción del que será el primer sistema público de su red de transporte automatizado, una infraestructura exclusiva para coches eléctricos autónomos con la que la empresa pretende cambiar para siempre la forma en la que usamos el transporte público urbano.Primera fase piloto del proyectoEl proyecto ha comenzado en el área sur metropolitana de Atlanta, donde la empresa ha puesto en marcha un programa piloto que supone el debut mundial de su sistema de transporte automatizado accesible al público. El anuncio se realizó durante la conferencia South Metro Development Outlook Conference (SMDO26), en colaboración con ATL Airport Community Improvement Districts (AACIDs), socios clave para hacer realidad esta primera implantación.La propuesta de Glydways se centra en la construcción de una infraestructura específica compuesta por una carretera dedicada exclusivamente a ser utilizada por estos vehículos por la que circulan coches eléctricos completamente autónomos, operativos las 24 horas del día y como parte de un servicio bajo demanda.Este modelo, denominado Automated Transit Network (ATN), busca responder directamente a los desafíos estructurales del transporte actual. Según la compañía, muchas ciudades se enfrentan a sistemas de transporte costosos de ampliar, lentos de ejecutar y cada vez menos eficientes ante el crecimiento urbano. Frente a ello, Glydways plantea una solución capaz de desplegarse más rápido y a un menor coste que los medios tradicionales, a la vez que añade nueva capacidad sin necesidad de ampliar carreteras convencionales ni depender de infraestructuras heredadas.Ventajas para usuarios y ciudades congestionadasChris Riley, CCO de la compañía, subraya el alcance global del proyecto: “la congestión es un problema común en todo el mundo y las ciudades buscan soluciones escalables, sostenibles y que ofrezcan un mejor servicio a sus comunidades”. Lo que comienza en el sur de Atlanta, explica, está diseñado para poder replicarse internacionalmente.El proyecto inicial conectará el ATL SkyTrain, situado en el Georgia International Convention Center, con el Gateway Center Arena. El recorrido se realizará a lo largo de una vía dedicada de aproximadamente unos 800 metros. Aunque se trata de un tramo relativamente corto, su objetivo es el de probar en condiciones reales la fiabilidad operativa, la escalabilidad y la integración del sistema dentro de un ecosistema multimodal.La apertura al público está prevista para diciembre de 2026 y el servicio será gratuito y bajo demanda. El sistema no funciona con horarios fijos tradicionales, sino que los usuarios solicitan el trayecto cuando lo necesitan, lo que supone eliminar los tiempos de espera habituales del transporte público estándar.Más allá de AtlantaAunque el punto de partida es local, las implicaciones son internacionales. La compañía ha señalado que existe una creciente demanda por parte de gobiernos y socios públicos en distintas regiones del mundo que enfrentan retos similares de congestión. Entre las áreas interesadas se encuentran ciudades como Dubái, Abu Dhabi, Tokio, además de estados como Florida, California y Nueva York.De hecho, recientemente Glydways firmó un acuerdo con la Roads and Transport Authority (RTA) de Dubái para apoyar los objetivos de transporte público y sostenibilidad de la ciudad. Asimismo, en noviembre de 2025 suscribió otro acuerdo con la Abu Dhabi Investment Office (ADIO) con el fin de explorar la implantación de su sistema en Abu Dabi.El despliegue inicial será objeto de un estudio de viabilidad liderado por la Metropolitan Atlanta Rapid Transit Authority (MARTA). Esta entidad analizará el rendimiento del sistema, la demanda de usuarios y las oportunidades de expansión en otras zonas del área metropolitana de Atlanta.La implicación institucional, por otro lado, es amplia. Además de AACIDs y MARTA, participan en el proyecto la ciudad de College Park, el condado de Clayton y el condado de Fulton. Las autoridades locales aspiran a posicionar la región como pionera en adopción tecnológica y como referencia mundial en el futuro del transporte público.Para el usuario final, el sistema promete una experiencia directa en el uso del transporte público, mediante el uso de un sistema demanda, personal y asequible, y que promete ser accesible para todos. Para las ciudades, supone añadir nueva capacidad sin ensanchar carreteras ni afrontar los elevados costes y plazos de las infraestructuras tradicionales. Queda por ver en qué acaba derivando el programa piloto una vez entre en servicio a finales de este año.