La Dirección General de Tráfico tiene a su disposición una gran red de dispositivos capaces de controlar la circulación y detectar infracciones las 24 horas del día. En este sentido destacan los radares, que llevan décadas multando los excesos de velocidad de los conductores y que cada vez cuentan con más tecnología.Ya no solo hablamos de radares fijos y móviles, pues el organismo de tráfico utiliza herramientas tremendamente sofisticadas que permiten optimizar la vigilancia de las carreteras. Recientemente, la DGT se ha hecho con 15 nuevos radares dinámicos que podrían cambiar por completo los controles de velocidad. Los nuevos radares El pasado mes de abril, el BOE publicó que la DGT había comprado a través del Ministerio del Interior 5 nuevos radares dinámicos. Estos dispositivos cuentan con la novedad de ser mucho más pequeños y ligeros que los tradicionales. Además, como su nombre indica, se pueden mover con facilidad, por lo que pueden colocarse en prácticamente cualquier punto de una carretera. Pero es que el hecho de ser radares móviles hace que la DGT no tenga la obligación de notificar exactamente sus ubicaciones. Desde Autopista explican que estos nuevos dispositivos comenzarán a utilizarse entre julio y agosto de 2026, por lo que durante el verano comenzarán a multar a los conductores que excedan la velocidad máxima permitida. ¿Dónde van a estar?Confirmado por el BOE: la DGT comenzará a multar este verano con radares capaces de cambiar de ubicación Según el BOE, los radares dinámicos vienen a reemplazar a los dispositivos que se han quedado inoperativos por obsolescencia o con averías irreparables. Al ser pequeños y ligeros, pueden utilizarse en trípodes o coches camuflados. Sobre el papel, se instalarán en lugares de difícil acceso o puntos peligrosos como los túneles, los puentes o las autopistas. En cuanto a sus características técnicas, tienen cámaras de alta resolución capaces de controlar seis carriles al mismo tiempo y en ambos sentidos de la marcha. Además, pueden medir velocidades de hasta 300 km/h y basta con una persona para operarlos. Por otro lado, pueden funcionar entre 12 y 16 horas y siguen emitiendo multas de noche o en condiciones de baja visibilidad.