Pere Navarro, director de la DGT, se pone serio: "Que nadie salga este verano sin la baliza V16 en el coche" El director general de Tráfico no ha dejado lugar a interpretaciones: en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, Pere Navarro ha instado con firmeza a todos los conductores a llevar la baliza de emergencia V16 conectada en el vehículo antes de la gran operación salida del verano. «Que nadie salga este verano sin llevar la V16 a la guantera, ¿de acuerdo?», ha dicho el máximo responsable de la DGT, dejando claro que el dispositivo ya no es una opción, sino un elemento obligatorio de seguridad vial.Aunque la tentación de dar un margen extra a los conductores estuvo presente en las reuniones de la DGT, con la posibilidad de retrasar la fecha límite hasta el 31 de julio, Pere Navarro decidió frenar esa prórroga y mantener el calendario establecido sin concesiones de última hora.El mensaje de Navarro ha sido contundente: «todo son ventajas» frente al sistema antiguo. La V16 tiene luz, se instala sin abandonar el coche y está conectada con la DGT 3.0, lo que permite avisar a otros vehículos y a la administración de que hay un vehículo detenido en la vía. Esta característica es especialmente relevante porque evita que el conductor tenga que bajar del vehículo y caminar por el arcén para colocar triángulos, una maniobra que, según la DGT, causó 159 muertes por atropello entre 2018 y 2024.La baliza V16, además, es visible a un kilómetro de distancia y no mantiene información personal sobre el conductor. «No sabemos quién ha comprado la baliza, la matrícula ni el modelo del vehículo, ni queremos saberla. Lo único es avisar de que hay un vehículo que tiene una incidencia en la carretera y dar el punto donde la tiene. Nada más. No tenemos ningún interés en guardar datos», ha aclarado Navarro, desmontando las preocupaciones sobre privacidad que han surgido en torno al dispositivo.El director general también ha advertido de las consecuencias de no llevar el dispositivo en caso de avería o accidente. Quien sea sorprendido sin la V16 se expone a una multa policial, a complicaciones en el atestado y a problemas con la aseguradora. Aunque la policía, durante un plazo, va a informar en lugar de sancionar y no va a parar coches para multar específicamente por este motivo, el objetivo es consolidar el uso de la baliza por parte de todos a lo largo del año.La DGT detectó una cierta confusión en torno al dispositivo tras seis meses de implementación y enfrenta intentos de judicialización y de llevar el caso a Europa, lo que genera incertidumbre entre los conductores. Ante estas quejas, Navarro ha sido tajante: «Ha venido para quedarse, no hay marcha atrás. Es un elemento de seguridad importante y es obligatorio. Y también sirve para evitar atropellos».Para reforzar la posición, la DGT ha anunciado una campaña de refuerzo para impulsar el uso y normalización de la baliza antes de la operación salida del verano. Navarro ha insistido en que el dispositivo es «un elemento importante de la seguridad vial porque es un tema que salva vidas» y que, por tanto, la institución dará un nuevo impulso a su promoción.La baliza también permite que la DGT conozca dónde hay un vehículo detenido, lo que ayuda a gestionar mejor la seguridad en la carretera. En este sentido, Navarro destacó que ya se registran entre 2.500 y 3.000 conexiones diarias de balizas V16 activadas, lo que demuestra que el dispositivo está comenzando a normalizarse en el uso cotidiano.El director general ha aprovechado su intervención para arremetir contra quienes han llevado sus quejas hasta Bruselas y ha defendido que el sistema no tiene marcha atrás, a pesar de las enmiendas y críticas de la oposición. La baliza V16 debe ser un «signo de orgullo», según Navarro, porque representa un paso adelante en seguridad vial.En definitiva, el mensaje de Pere Navarro es claro y sin ambages: la baliza V16 no es una opción, es obligatoria, y todos los conductores deben llevarla en el coche antes de salir este verano. La DGT ha dejado claro que el dispositivo viene para quedarse, que salva vidas y que no hay margen para la incertidumbre. El objetivo no es multar, sino mejorar la seguridad en las carreteras españolas, evitando los atropellos que se producen cuando los conductores bajan del coche para colocar triángulos en la vía.