Tras conducir el EBRO s400 HEV (justo debajo tienes la videoprueba que realizamos el pasado verano) y analizar hace poco tiempo el Omoda 5 SHS-H, ahora planteamos una comparativa entre los dos híbridos vinculados al grupo chino Chery, con la etiqueta Eco de la DGT. Motor híbrido: 211 vs. 224 CV Lo hacemos porque los dos modelos difieren no sólo en diseño y uso práctico, sino principalmente en el tren motriz. Y atento, porque aunque las respectivas fichas técnicas digan que tan sólo hay 13 CV de diferencia en lo referido a la potencia combinada (211 en el s400 HEV frente a 224 en el 5 SHS-H), la realidad es que la conducción resulta, en general, más suave y algo más efectiva en el Omoda. ¿El motivo? Muy sencillo: porque el motor de gasolina cambia considerablemente en ambos modelos. Antes de analizar el propulsor de cada vehículo, cabe señalar que dicha mecánica actúa principalmente como generadora de electricidad, aunque también impulsa el coche, sobre todo en autopistas y autovías. Pero vayamos al punto en común. Tanto el EBRO como el Omoda se mueven siempre con un motor eléctrico de 204 CV en posición delantera. Ahora bien, el complemento de combustión es mucho más discreto en el s400, ya que se trata de un bloque atmosférico de 1,5 litros y 95 CV (a la derecha, en las fotos de debajo), frente a la mecánica turboalimentada, con la misma cilindrada, pero con 143 CV del 5 SHS-H (a la izquierda). En la práctica, ¿qué supone? En esencia, el motor de gasolina del s400 trabaja habitualmente más revolucionado para cumplir con su función de generador, lo que se traduce en un mayor sonido (y también constante) dentro del habitáculo, sobre todo al adelantar, ganar velocidad o cuando se presentan largas cuestas a velocidades de crucero. En cambio, tal y como comenté en la prueba del Omoda 5, "la mecánica no se revoluciona demasiado, salvo en circunstancias muy puntuales y extremas". Ahora bien, si hablamos de prestaciones, tampoco hay diferencias exageradas: el s400 marca un 0 a 100 en 8,7 segundos y el 5 SHS-H, en 7,9. En la velocidad máxima sí hay algo más de diferencia: tan sólo 150 km/h de punta en el EBRO, frente a los 175 de su rival chino. ¿Y el consumo? ¡Calcado!: 5,3 litros cada 100 km de media oficial en ambos contendientes, aunque hemos marcado algo menos con el EBRO, pues hemos rondado los 5,5 litros de forma general, frente a los 6 del Omoda 5. Cabe señalar que ninguno de los dos ofrece un empuje acorde a su potencia, pero esta situación queda más de manifiesto en el EBRO. De hecho, personalmente, creo que en el modo Eco, el s400 resulta demasiado perezoso, mientras que, por suerte, con el programa Sport, la sensibilidad al acelerar es mucho mayor. Potencia combinada Aceleración 0 a 100 km/h Velocidad máxima Consumo medio oficial EBRO s400 HEV 211 CV 8,7 s 150 km/h 5,3 l/100 km Omoda 5 SHS-H 224 CV 7,9 s 175 km/h 5,3 l/100 km En principio, la potencia máxima se desarrolla con la batería cargada (con química LFP y 1,83 kWh de capacidad bruta en ambos casos), aunque, paradójicamente, ese 'llenado' no se da en ninguno de los dos modelos, ni siquiera durante bajadas muy prolongadas en el número de kilómetros. Por último, los dos rivales comparten transmisión automática. En definitiva, el sistema híbrido del EBRO s400 HEV está principalmente concebido para desplazamientos urbanos y viajes sencillos sin complicaciones orográficas, mientras que el Omoda 5 SHS-H afronta con más solvencia un trayecto a plena carga o con largos repechos. Espacio interior y ergonomía Ahora bien, si hablamos del aspecto práctico, el S400 gana por goleada, tanto en lo referido a la ergonomía como a la habitabilidad, a pesar de que es claramente más corto: 4,32 frente a 4,45 metros. En el primer punto, debemos destacar que el interior del EBRO incluye muchos más mandos, así que no todo pasa por la pantalla central. En concreto, hay botones digitales para la climatización en la consola central. Es verdad que no son físicos como tal, pero reducen las distracciones al volante frente a la solución de Omoda de tocar en el monitor. También hay que destacar el selector del cambio o los botones 'clásicos' en la puerta del conductor para accionar el cierre centralizado. En cuanto a las plazas traseras, son claramente más espaciosas las del modelo español, hasta el punto de que incluso una persona alta no tiene problemas en ninguna de las cotas. En cambio, en el Omoda 5, la inclinación del techo baja sensiblemente la habitabilidad. Lástima que en el s400 no haya un plafón de luz trasero. Lo mismo sucede con el maletero. Frente a los 430 litros que declara el s400 HEV, su contrincante se queda en 372. Aunque también es justo señalar que el plano de carga del EBRO no es totalmente plano, sino que hay un pequeño resalte por la batería auxiliar. Asimismo, el sonido que emana del portón es de peor calidad (menos rotundo, por así decirlo) respecto al del Omoda. Dinámica En el plano dinámico, el Omoda 5 es un vehículo más trabajado y con un tacto más europeo, pues presenta un equilibrio bastante logrado entre comodidad y eficacia, tanto a velocidades de crucero como abordando curvas. Eso sí, la dirección sigue siendo su punto más mejorable, ya que tiene un tacto muy artificial. Por su parte, el EBRO s400 puede resultar algo desconcertante, ya que bascula algo más que su contrincante en tramos revirados, pero a su vez supera los reductores de velocidad y otras irregularidades de la carretera de una manera más seca. En cualquier caso, se gobierna con facilidad y hay una rápida adaptación a sus reacciones. En ambos modelos, la posición de conducción es alta, lo que limita la visibilidad en la ciudad por los montantes delanteros y el retrovisor interior. Por cierto, el s400 de pruebas llevaba neumáticos chinos Sailun Erange Performance, mientras que el Omoda 5 montaba unos Kumho Ecsta de mayor prestigio. Precios Por último, cabe citar que ambos modelos se ofrecen en el mercado español con dos acabados y una relación entre precio y equipamiento realmente buena, sea cual sea la variante escogida. Lógicamente, las tarifas al contado del s400 son algo más bajas: 23.457 euros con el acabado Premium y 28.990 con el Excellence. Por su parte, Omoda pide 29.400 euros por el 5 SHS-H Pure y 32.400 por el Premium.