El Omoda 5 fue el modelo con el que la marca china desembarcó en España hace apenas dos años. Desde entonces se ha convertido en su coche más popular, un modelo que cuenta en su gama con una versión que probablemente sea la más interesante de todas, y que es la que hemos probado: el Omoda 5 SHS-H, un híbrido sin enchufe que llega con etiqueta ECO y es un coche para todos los días.Es un cómodo, fácil de conducir, bastante silencioso y, sobre todo, muy eficiente. Y ahora que el consumo vuelve a ser un factor clave para muchos conductores, este SUV compacto demuestra que puede moverse con cifras realmente bajas sin exigirnos grandes esfuerzos en la conducción. Un SUV que busca destacar por diseño En diseño, el Omoda 5 es un coche que llama la atención. Destaca el frontal dominado por una parrilla "futurista" que le da bastante personalidad, y por sus faros afilados que le dan un carácter moderno. De perfil mantiene una línea bastante dinámica para tratarse de un SUV compacto, con una silueta ligeramente coupé que a mi particularmente me gusta mucho. Las llantas y los pasos de rueda marcados también ayudan a la buena estética de este SUV que nos ha sorprendido también por su precio. ¿Su precio? Pues hablamos de una cifra que parte de 23.990 euros, con descuentos y financiación con la marca incluidos. Visto desde atrás, encontramos otro de sus rasgos más reconocibles como son los pilotos unidos por una franja luminosa que recorre todo el portón. Es un recurso muy utilizado actualmente, pero en este caso funciona bien porque aporta anchura visual y un toque tecnológico al conjunto. En nuestra unidad de pruebas, además, el Omoda 5 venía pintado en un rojo bastante llamativo que acentúa todavía más ese diseño pensado para atraer miradas. Un interior moderno y bastante bien resuelto Pasamos al habitáculo, que ofrece una primera impresión bastante positiva. La presentación es moderna y tecnológica gracias al panel curvo que integra las dos pantallas de 12,3 pulgadas, una para la instrumentación y otra para el sistema multimedia. La posición de conducción es cómoda y elevada, como suele ocurrir en este tipo de SUV, y me ha resultado fácil encontrar una postura adecuada al volante. Además, el coche cuenta con acceso sin llave (me cuesta ya prescindir de este equipamiento), arranque por botón y una palanca de cambios situada en el volante, que aunque pueda resultar extraño si no lo han probado antes te garantizo que es de esos elementos a los que te acostumbras rápido. En cuanto al equipamiento, el Omoda 5 SHS-H se ofrece en dos niveles: Pure y Premium. El acabado Pure ya llega bastante completo. Incluye doble pantalla curva de 12,3 pulgadas, climatizador bizona, conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, cámara trasera, faros Full LED, llantas de 17 pulgadas, siete airbags, seis altavoces y una batería bastante amplia de asistentes a la conducción. Por encima se sitúa el acabado Premium, que añade elementos como cámara panorámica de 540 grados, volante calefactable, techo panorámico, llantas de 18 pulgadas, asientos deportivos con regulación eléctrica, calefacción y ventilación, equipo de sonido Sony con ocho altavoces, portón trasero eléctrico, cristales oscurecidos y cargador inalámbrico rápido para el móvil. En términos de espacio interior, las plazas traseras cumplen sin destacar especialmente. Dos adultos pueden viajar con comodidad, aunque el asiento central es estrecho y pierde utilidad si se instalan sillas infantiles con anclajes Isofix. El maletero, por su parte, ofrece 372 litros de capacidad. No es uno de los puntos fuertes del coche, ya que se queda algo por debajo de varios rivales directos del segmento. Con los asientos abatidos la carga alcanza los 1.079 litros. Sistema híbrido SHS: la clave de este modelo La gran novedad de esta versión está en su sistema híbrido, que se denomina SHS-H (Super Hybrid System). Está formado por un motor de gasolina turbo de 1,5 litros y 143 CV, y por dos motores eléctricos de 204 y 136 CV (este último sólo funciona como generador). La potencia total alcanza los 224 CV y el par máximo se sitúa en 295 Nm. Según los datos oficiales, puede acelerar de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 175 km/h. Todo el sistema se gestiona a través de una transmisión automática de una sola relación que se encarga de coordinar el trabajo entre el motor térmico y el eléctrico. A diferencia de un híbrido enchufable, este sistema no necesita conectarse a la red. La batería se recarga automáticamente durante la conducción mediante la regeneración y el propio funcionamiento del motor. En marcha: suave, cómodo y muy eficiente Ya en marcha, el Omoda 5 SHS-H transmite una sensación clara de suavidad. La conducción resulta muy relajada y el coche se mueve con bastante silencio en la mayoría de situaciones. En ciudad nos movemos bien con él. No es un coche excesivamente grande y eso facilita moverse entre calles estrechas o maniobrar en aparcamientos. Además, en muchos momentos circula únicamente con el motor eléctrico, especialmente a baja velocidad, en atascos o al salir del garaje. Cuando el motor de gasolina entra en funcionamiento lo hace de forma muy discreta. Apenas percibimos el cambio entre ambos sistemas y el conjunto mantiene siempre una conducción bastante refinada. La caja de cambios automática se encarga de gestionar todo el sistema híbrido y lo hace de forma correcta, alternando entre motor eléctrico y térmico sin brusquedades. Además, el coche siempre mantiene una pequeña reserva de batería para disponer de toda la potencia cuando es necesario. El Omoda 5 SHS-H ofrece dos modos de conducción: Eco y Sport, que se seleccionan mediante un botón situado en la consola central. En la práctica, las diferencias entre ambos no son demasiado marcadas y el coche mantiene un comportamiento bastante equilibrado en cualquier caso. La suspensión está claramente orientada al confort. Filtra bien baches, algo que se agradece en el uso diario. Consumos muy contenidos Uno de los aspectos que más me ha sorprendido de este modelo es el consumo. Durante la prueba nos hemos movido entre los 4,5 y los 5,5 litros cada 100 kilómetros, cifras muy buenas para un SUV compacto de más de 220 CV. Con una conducción tranquila es relativamente fácil mantenerse en esos registros. El consumo oficial homologado es de 5,3 litros cada 100 kilómetros, una cifra bastante realista si se conduce con cierta suavidad. Y en un momento en el que el precio del combustible sigue siendo una preocupación para muchos conductores, este tipo de eficiencia se valora especialmente. Un híbrido pensado para el día a día En conjunto, el Omoda 5 SHS-H nos deja una impresión positiva. Busca ofrecer un equilibrio razonable entre tecnología, eficiencia y precio. Es cómodo, silencioso, fácil de conducir y muy poco gastón. Para un uso diario, especialmente en entornos urbanos y desplazamientos familiares, cumple bien con lo que se espera de un coche de este tipo. Y la etiqueta ECO es también una buena carta de presentación. Ficha técnica Omoda 5 SHS-S Tecnología: híbrida autorrecargable Etiqueta: ECO Motor gasolina: 1,5 litros, 4 cilindros en línea de 143 CV Motor eléctrico: 204 CV Motor eléctrico: 136 CV Bateria: 1,83 kWh Potencia combinada: 224 CV Par máximo: 295 Nm Tracción: delantera Velocidad máxima: 175 km/h Aceleración 0-100 km/h: 7,9 segundos Consumo medio: 5,3 l/100 km Largo x ancho x alto: 4,44 x 1,82 x 1,59 metros Batalla: 2,61 metros Peso: 1.621 kg Maletero: 372 hasta 1.079 litros Precio: desde 23.990 euros