El Grupo Volkswagen tendrá que revisar cerca de tres millones de vehículos de las marcas Volkswagen y Audi en todo el mundo para corregir un posible problema relacionado con el sistema de dirección, según la información publicada por la Autoridad Federal de Transporte Motorizado de Alemania (KBA).La campaña afecta a varios de los modelos más vendidos del consorcio alemán. En el caso de Volkswagen, los vehículos implicados son los Tiguan, Touran, Golf Variant, Caddy y Golf fabricados entre septiembre de 2013 y julio de 2024. Por parte de Audi, la medida alcanza al Q3 producido entre octubre de 2017 y mayo de 2025. Según los datos de la KBA, la llamada a revisión afecta a 2,16 millones de vehículos Volkswagen a nivel global, de los que cerca de 896.000 circulan en Alemania. En el caso de Audi, el número de unidades afectadas asciende a 696.547 vehículos, incluidos más de 58.500 ejemplares matriculados en el mercado alemán. Los vehículos deberán pasar por los talleres para sustituir uno de los tornillos del sistema de dirección por una pieza con mayor resistencia a la corrosión. El objetivo es evitar una posible rotura que, en determinadas circunstancias, podría comprometer el funcionamiento del sistema de dirección. La revisión llega en plena reestructuración del grupo La campaña de revisión coincide con uno de los momentos más delicados de la historia reciente de Volkswagen. El fabricante alemán se encuentra inmerso en la mayor transformación de sus más de nueve décadas de actividad, con un ambicioso plan destinado a recuperar rentabilidad y adaptar su estructura a un mercado cada vez más competitivo. Audi y Volkswagen llaman a revisión a casi tres millones de vehículos por un posible fallo en la direcciónEl grupo, propietario de marcas como Volkswagen, Audi, Porsche, Seat, Cupra, Skoda, Lamborghini o Bentley, afronta simultáneamente la caída de su rentabilidad, la presión de los fabricantes chinos y las dificultades para acelerar su transición hacia la movilidad eléctrica. Como parte de esta estrategia, el Consejo de Supervisión aprobó recientemente un nuevo programa de ajuste que contempla la eliminación de alrededor de 50.000 puestos de trabajo adicionales en todo el mundo, incluidos cargos directivos. Esta cifra se suma a los 35.000 empleos cuya supresión ya había sido anunciada anteriormente, elevando el recorte potencial hasta cerca de 100.000 trabajadores durante la próxima década. Menos modelos y dudas sobre varias plantas alemanas El plan de transformación también prevé una profunda simplificación de la gama de productos. Volkswagen reducirá progresivamente hasta un 50% el número de modelos y recortará alrededor de un 75% la complejidad de sus vehículos, limitando versiones, opciones y configuraciones para mejorar la eficiencia industrial. Además, el fabricante pretende adaptar su estructura productiva a una demanda estimada de unos nueve millones de vehículos al año, frente a una capacidad que antes de la pandemia estaba preparada para fabricar alrededor de doce millones de unidades anuales. En paralelo, el futuro de varias instalaciones alemanas permanece bajo revisión. El grupo ha dejado en el aire la actividad a largo plazo de las plantas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm, después de no garantizarles por el momento la asignación de nuevos modelos para la próxima década. La llamada a revisión anunciada por la KBA añade un nuevo frente para Volkswagen en un momento en el que trata de recuperar competitividad y acelerar una de las mayores reestructuraciones de la industria automovilística europea.