Ya he probado la nueva Westfalia Kipling: no imaginas lo que cabe ahí dentro Antes, en la clase de los Urban Vans supercompactos —o como queramos llamarlos— cuatro personas solo podían dormir tras una gran transformación interior. Aparte de eso, estar los cuatro dentro del vehículo al mismo tiempo, por lo general, no era posible.Ahora Westfalia aparece con el Kipling, llamado así por Rudyard Kipling, el autor de "El libro de la selva". Como base, los franceses (Westfalia pasó en 2010 a formar parte del grupo Rapido) utilizan el probado Ford Transit Custom con batalla larga, que ya ha demostrado en varias ocasiones ser una base interesante. Incluso Volkswagen la utiliza para dar vida al nuevo T7 como gemelo clonado.Pero el mercado en esta categoría se ha vuelto estrecho. Diferenciarse puede ayudar, y por eso Westfalia ya tiene en su programa el Kelsey, en un formato similar y con una especie de baño a bordo, ducha y WC incluidos.Compacto y apto para el día a díaPara una mini autocaravana de este tipo bastan, como en el nuevo Kipling, poco menos de 5,50 metros de vehículo para el día a día. Y en él no es necesario, como en la mayoría, transformar primero un banco convertible en cama. No, el Kipling viene con una cama transversal fija en la parte trasera. Esto es posible porque Westfalia le ha añadido dos extensiones laterales para alcanzar 1,90 metros de longitud. La cama tiene 1,30 metros de ancho, lo que en conjunto no está nada mal.En un compartimento delante de ella se esconde, eso sí con coste adicional, un inodoro casete extraíble con descarga. Solo la ducha debe realizarse en el exterior; la conexión es fácilmente accesible desde la parte trasera. Por tanto, no hay un baño separable, pero sí un calentador de agua a gas.De modo que, a bordo, no falta prácticamente de nada. Y la cama trasera está siempre lista, sin necesidad de transformar el grupo de asientos. Sorprendente en un vehículo de este tamaño: incluso cuando se duerme atrás y arriba, se puede seguir cocinando y sentarse a la mesa. E incluso sería posible utilizar el inodoro, aunque esta opción probablemente sea poco práctica en la realidad.Cocina con detalles ingeniososLa cocina en la zona de la puerta corredera se muestra funcional con dos tapas sobre los fogones y el fregadero; el gran cajón tipo botiquín es práctico. El frigorífico, de nada menos que 51 litros y con congelador, está situado al otro lado cómodamente a la altura de la mano.¿Y qué hay del espacio de almacenamiento? Nada mal: dos armarios con puertas correderas en el lado derecho alojan el equipaje, y bajo la cama trasera también se puede guardar equipamiento deportivo de mayor tamaño. Westfalia ha resuelto con ingenio el detalle de la cama transversal: en realidad no es tan fija. El somier puede deslizarse desde atrás o desde delante hasta la mitad, y el colchón plegarse. Queda entonces una plaza para dormir, pero también aún más espacio de carga.Todo ello hace que el compacto Kipling sea muy especial. Para algunos puede ser la solución universal largamente esperada. Lo que también conviene saber: con un precio de partida de unos 70.000 euros, no resulta precisamente económico.