verticalImage1756296132094Pocas veces he hablado con tanta gente como durante la prueba del Hyundai Inster. Y es que este pequeño que tienes aquí ha conseguido lo que pocos coches: iniciar conversaciones con personas interesadas en saber algo más de él. Porque, como pongo en el titular, me parece que es un pequeño (por su tamaño) soplo de aire fresco en un mercado dominado por los de siempre con las mismas propuestas de siempre.Le estoy dando vueltas a eso mientras estoy acomodado en las plazas delanteras. El habitáculo de este Hyundai me regala mucha sensación de espacio en todas las direcciones, aunque especialmente hacia arriba, y además el salpicadero está avanzado, así que tienes una agradable sensación de desahogo.En cuanto a la postura de conducción del Inster, está bien y los asientos son anchos y cómodos. No diría que son perfectos porque no terminan de recoger el cuerpo del todo debido a su diseño, pero no están nada mal para pasar buenos ratos ahí sentado en el atasco de hora punta en tu día a día.Luces y alguna sombra ahí dentroAdemás, un detalle curioso es que parece tener una banqueta corrida delante porque hay una especia de almohadilla entre las dos banquetas. ¿Utilidad real? No he sabido encontrarla...Al volante, lo que no me acaba de convencer es cómo se ha solucionado la zona baja de la consola, donde descansa la pierna derecha: dependiendo de tu posición al volante, puedes llevarla pegada a esa zona y es molesto porque toca con la arista.En cuanto a la utilización a diario, tampoco vas a tener demasiados problemas para manejarlo: la pantalla está bien ubicada (quizá un pelín lejos) y además tienes botones físicos para algo tan elemental como el climatizador o la radio, lo que a mí me parece fundamental para un manejo rápido, sencillo y, sobre todo, seguro.En cuanto al sistema multimedia, es como el de todos los Hyundai: puede que no sea la alegría de la fiesta, pero tiene menús lógicos, bien organizados y sencillos de comprender. Creo que la mayor pega es que el Android Auto no es inalámbrico y que, además, la toma está en la consola central en la zona del pasajero, por lo que el cable está demasiado a la vista y puede molestar.Unas plazas traseras más que dignasUno de los milagros que ha obrado el equipo de desarrollo está en las dos plazas de atrás. Me parece un acierto prescindir de una quinta plaza testimonial en favor de dos asientos individuales, reclinables y regulables de manera longitudinal. La postura es buena y además la banqueta se desplaza de manera longitudinal para ampliar el maletero en caso de necesidad (algo que probablemente te ocurra debido a su pequeño tamaño: los milagros no existen, y en 3,82 metros no se puede tener de todo).En cuanto al acceso a su interior, las puertas traseras se abren mucho y te van a permitir entrar sin doblarte demasiado y el hueco es bastante generoso. Además, una vez sentado, el suelo plano juega a tu favor.¿Es todo perfecto ahí atrás? Lógicamente no: echo en falta un reposabrazos central y una salida de aire con la que pasar mejor los rigores del verano, aunque como el habitáculo es pequeño, se enfría con rapidez.Una dinámica decente para un modelo de este tipoPara terminar con la prueba del Inster, déjame que te hable de su dinámica: hubiera esperado un mejor radio de giro. No es que gire poco, pero dado su tamaño, creo que tienes que aplicarte demasiado con el volante cuando te toca maniobrar en sitios estrechos.Pero más allá de eso, con sus 115 CV se mueve con agilidad en ciudad, donde he medido un consumo urbano de 15,1 kWh en mi recorrido urbano habitual donde pruebo todos los eléctricos. No creo que sea un dato bajo, pero tampoco está mal y podrás hacer unos 374 km entre semáforos. Eso sí, quedan lejos los 580 km que se anuncian de manera oficial.En cuanto al consumo medio en todo tipo de terrenos, me ha sorprendido el dato de 19,8 kWh/100 km, aunque en estas circunstancias hacer 286 km reales, lo que no está mal en entornos urbanos.Por último, tengo que hacer una mención especial para el comportamiento dinámico. Y es que el pequeño eléctrico de Hyundai va muy bien. Tanto, que me he sorprendido más de una y de dos veces manteniendo ritmos elevados en zonas con curvas sin pretenderlo, y casi sin esfuerzo.El motor tiene 115 CV y tiene que mover 1.390 kilos (en vacío), lo que no es un dato desfavorable que queda demostrado por un 0 a 100 de 10,6 segundos (0,4 más lento que el oficial) que no está nada mal y unos adelantamientos razonables gracias a unas recuperaciones acordes a lo que esperaba: 60 a 100 en 5,4 segundos y 80 a 120 en 8,0.El chasis tiene una suspensiones que le permiten virar plano y controlar bastante bien los cabeceos. A esto se una dirección decente y un tacto muy agradable en general.¿La peor parte? El tacto del freno, que es artificial, me recuerda que donde mejor estoy con este coche es en recorridos urbanos e interurbanos. Aun así, con una distancia de frenado de 35,9 metros desde 100 km/h, puede estar orgulloso.