En el año de su centenario, Ducati no ha querido limitarse a celebrar su historia: ha decidido reescribir los límites de lo posible. Desde Borgo Panigale llega la nueva Superleggera V4 Centenario, una motocicleta homologada para carretera que se sitúa directamente en la frontera entre la ingeniería de competición y la producción en serie.Una obra maestra nacida sin concesiones Limitada a solo 500 unidades numeradas —más otras 100 en versión Tricolore—, la Superleggera V4 Centenario representa la máxima expresión de la filosofía Ducati: libertad total para sus ingenieros, sin restricciones técnicas ni económicas. El resultado es una moto que no busca ser práctica, sino perfecta. El uso extensivo de fibra de carbono define su ADN. Chasis, basculante, subchasis y carenado están construidos íntegramente en este material, empleando tecnologías propias de MotoGP y la Fórmula 1. El resultado es un peso en orden de marcha sin combustible de apenas 173 kg, que puede reducirse hasta los 167 kg con el kit de circuito incluido. Cada componente responde a una obsesión por la ligereza y la precisión que sitúa este modelo en la cúspide del motociclismo. Ingeniería sin precedentes: frenos y suspensiones Uno de los hitos más relevantes de esta moto es la introducción de soluciones nunca vistas en una máquina de producción homologada. Es la primera del mundo en incorporar discos de freno carbocerámicos, desarrollados por Brembo, que ofrecen menor peso, menor inercia y una resistencia térmica muy superior a los sistemas tradicionales. Esto se traduce en una frenada constante incluso en condiciones extremas y en una mejora directa de la agilidad. A ello se suma otra primicia: la horquilla presurizada Öhlins NPX 25/30 Carbon con barras de fibra de carbono. Este componente reduce el peso del conjunto y mejora la precisión en curva, aportando una mayor sensibilidad del tren delantero. En la parte trasera, el amortiguador Öhlins TTX36 GP completa un conjunto de suspensiones derivado directamente de MotoGP, pensado para ofrecer el máximo rendimiento tanto en carretera como en circuito. El motor más radical jamás homologado En el corazón de la Superleggera V4 Centenario late el nuevo motor Desmosedici Stradale R 1100, una evolución desarrollada específicamente para este proyecto. Con 228 CV en configuración de calle y hasta 247 CV con el escape de competición Akrapovic, marca un nuevo techo entre las motos de serie. La relación potencia-peso alcanza los 1,48 CV/kg, una cifra sin precedentes en modelos homologados. Cada elemento del propulsor ha sido optimizado al detalle. El uso intensivo de titanio, los componentes internos aligerados y soluciones como el cigüeñal con insertos de tungsteno permiten una respuesta más inmediata del acelerador y una aceleración más contundente. La distribución desmodrómica, ajustada manualmente y certificada por técnicos especializados, añade un componente artesanal a una obra de ingeniería de vanguardia. Aerodinámica y diseño: belleza funcional La aerodinámica también juega un papel esencial. Los alerones y los "corner sidepods", heredados directamente de MotoGP, generan carga aerodinámica incluso en ángulos de inclinación elevados, mejorando el agarre y la estabilidad en curva. El diseño no es solo estética: cada línea responde a una función concreta orientada al rendimiento. Todo ello se viste con la decoración Rosso Centenario, un nuevo tono rojo oscuro que conecta el pasado y el futuro de Ducati. Este color no solo conmemora el centenario de la marca, sino que también ha servido de inspiración para las motos oficiales de competición en 2026, reforzando el vínculo entre carretera y circuito. Electrónica de competición para una experiencia única La electrónica está a la altura del conjunto. Basada en la Panigale V4 R, ha sido evolucionada con nuevas estrategias que permiten un control aún más preciso. Sistemas como el control de tracción, el anti-wheelie, el control de derrape o el freno motor dinámico trabajan en conjunto para acercar la experiencia de MotoGP incluso a pilotos no profesionales. Pero la exclusividad de esta moto no termina en sus prestaciones. Algunos propietarios tendrán acceso a la MotoGP Experience, una experiencia única en circuito que culmina con la posibilidad de pilotar una DesmosediciGP, reforzando el carácter aspiracional del modelo. La Ducati Superleggera V4 Centenario no es simplemente una motocicleta. Es una declaración de intenciones, una pieza de ingeniería extrema y un objeto de culto que redefine lo que significa una moto homologada para carretera. En su centenario, Ducati no mira atrás: acelera hacia el futuro sin pedir perdón ni permiso.