Cuándo cambiar las ruedas del coche: Las 5 señales claveLos 20 mejores neumáticos para el coche: buenos y seguros¿Cómo se prueban unos neumáticos de lluvia? Si tu coche es mínimamente moderno -entre 0 y 15 años de edad, aproximadamente-, muy seguramente contará con el sistema de control de presión de neumáticos (TPMS), el cual está pensado para avisarte -con un testigo en el cuadro, un mensaje en pantalla, un pitido o todo a la vez- cuando una rueda pierde presión de manera sensible, lo que suele suceder en caso de pinchazo o reventón.Sin embargo, según revela ahora un estudio del Instituto IMDEA Networks, estos sistemas TPMS presentan una gran vulnerabilidad, ya que durante su funcionamiento emiten señales que podrían permitir a alguien malintencionado localizar nuestra posición.La privacidad de los conductores, en juegoPara entender mejor esta nueva vulnerabilidad descubierta, conviene saber primero cómo funciona un sistema TPMS. Para que nuestro coche 'sepa' en todo momento la presión de sus cuatro neumáticos, unos diminutos sensores instalados en las llantas miden la presión y envían este dato a una unidad de control electrónico (ECU) mediante una señal de radiofrecuencia. Esta transmisión de datos es prácticamente constante desde que ponemos en marcha el vehículo.Neumáticos Bridgestone vs. neumáticos chinosLo que el estudio de IMDEA revela ahora es que estas señales de radio constantes pueden capturarse con un receptor muy básico. Y hay más: cada sistema TPMS de cada vehículo emite una señal única, de modo que si alguien conoce esa señal y 'espía' con su receptor cerca de nuestro coche -a una distancia de 50 metros como máximo, según el estudio-, sabrá distinguirlo entre el resto.Para demostrar esto, el equipo de investigadores construyó una red de receptores de radio, los cuales se situaron en las proximidades de carreteras y estacionamientos. Así, con receptores que apenas costaron 100 euros, en todo el tiempo que duró el experimento recogieron más de seis millones de señales TPMS, pertenecientes a más de 20.000 coches diferentes.trafico vehiculosEl impacto de esta vulnerabilidad en la privacidad de los conductores es obvio: si alguien malintencionado utiliza así sus receptores -que pueden esconderse con facilidad-, podríamos pasar cerca de ellos con nuestro coche sin darnos cuenta, quedando dicho paso registrado, por lo que el 'hacker' sabrá nuestra localización en ese momento. Y si añade varios receptores más en otros puntos, podrá vigilar nuestro trayecto.