Comprar un coche chino en España no es tan raro. Un estudio descubre las razones La percepción que los compradores tienen de los fabricantes de coches chinos dentro del mercado automovilístico español está cambiando a gran velocidad. Lo que hasta hace pocos años generaba dudas entre los consumidores empieza a consolidarse como una alternativa real, y así lo reflejan los últimos datos publicados por el Observatorio Cetelem. El estudio expone las cifras de una tendencia en la que cada vez más conductores en España contemplan la posibilidad de comprar un vehículo procedente de China.Uno de los datos más significativos es que el 50% de los españoles ya ha considerado adquirir un coche de una marca china. Esta cifra refleja un cambio profundo en la percepción del mercado, especialmente si se tiene en cuenta el contexto de crecimiento que están experimentando estas firmas en Europa en general, y en España en particular.Aumenta la confianza en las marcas chinasEl conocimiento de estas marcas también ha aumentado de forma notable. Según el estudio, el 80% de los consumidores españoles reconoce al menos una marca china de automóviles, lo que supone un incremento de 10 puntos respecto al año anterior. Dentro de este grupo, hay nombres que destacan claramente por su notoriedad, como MG, conocida por el 66% de los encuestados, y BYD, que alcanza un 56%.Este mayor nivel de conocimiento está estrechamente relacionado con la mejora en la percepción general de estos vehículos. Uno de los aspectos más relevantes es la seguridad, tradicionalmente uno de los puntos más cuestionados por los consumidores. En este sentido, el estudio revela que para el 42% de los encuestados la seguridad de los coches chinos es buena, mientras que un 8% la califica como muy buena. En conjunto, estas valoraciones positivas han crecido 8 puntos respecto al año anterior.Por el contrario, las opiniones negativas han descendido. Un 39% considera que la seguridad es regular, mientras que solo un 7% la percibe como mala y un 4% como muy mala. En total, estas valoraciones han descendido en 7 puntos, lo que confirma una mejora progresiva en la confianza hacia estos vehículos procedentes de empresas del gigante asiático.El estudio también analiza las razones que llevan a los consumidores a plantearse la compra de un coche chino. El precio se mantiene como el principal argumento, citado por el 30% de los encuestados, además de ser el factor que más crece, con un aumento de 7 puntos. La tecnología ocupa el segundo lugar, con un 19% y una subida de 12 puntos, lo que indica que este aspecto gana cada vez más peso en la decisión de compra. El diseño, por su parte, aparece en menor medida, con un 1% de las menciones.Todavía hay dudas en el mercado españolSin embargo, no todos los consumidores están convencidos. Entre quienes descartan esta opción, las principales razones son la falta de información y la falta de confianza. El 26% asegura no contar con suficiente información, aunque este dato ha mejorado significativamente, con una caída de 10 puntos respecto a 2025. Por su parte, un 22% señala la falta de confianza como principal motivo, también en descenso, con 7 puntos menos que el año anterior.Dentro de este grupo, las dudas se centran en aspectos muy concretos. La disponibilidad de recambios, la durabilidad de los vehículos y la seguridad siguen siendo los principales factores que generan incertidumbre. Son elementos clave que, según refleja el estudio, todavía deben mejorar para consolidar definitivamente la confianza del consumidor.El informe también aborda qué factores podrían inclinar la balanza a favor de estas marcas en el futuro. De nuevo, el precio aparece como el elemento determinante, mencionado por el 31% de los encuestados. Le siguen las buenas opiniones, con un 21%, aunque este aspecto pierde algo de peso respecto al año anterior. La mejora de la calidad también alcanza un 21%, mientras que la seguridad (15%) y la tecnología avanzada (13%) continúan ganando relevancia.Más allá de las decisiones individuales de compra, el estudio pone de manifiesto el impacto que estas marcas pueden tener en el mercado en su conjunto. Para un 37% de los españoles, la llegada de fabricantes chinos contribuirá a reducir los precios de los coches. Además, un 29% considera que aumentará la competencia y, como consecuencia, mejorará la calidad general de los vehículos disponibles en el mercado.Estos datos reflejan un escenario en plena transformación. La entrada de nuevas marcas y el crecimiento de las ya presentes están modificando la percepción del consumidor español, que empieza a ver en los coches chinos una alternativa cada vez más sólida. El aumento en el conocimiento, la mejora en la percepción de seguridad y el peso creciente de factores como la tecnología son señales claras de esta evolución.