Si hablamos de seguridad en carretera es imposible no mencionar las ruedas, que son el único punto de contacto entre coche y asfalto. De su estado depende la distancia de frenado, la estabilidad del vehículo, el agarre a la vía e incluso el consumo de combustible, por lo que no es casualidad que un porcentaje importante de los accidentes esté relacionado con problemas en los neumáticos.Ya sea por presión incorrecta, por falta de mantenimiento o por desgaste de la goma, cualquier defecto en las ruedas puede marcar la diferencia entre un viaje tranquilo y un susto al volante. Por todo esto, los expertos en motor insisten siempre en la importancia de revisar con cierta frecuencia el estado de los neumáticos. Señales de aviso En este sentido, desde el taller Zaga Car han compartido un vídeo en el que repasan cinco de las señales más evidentes de que una rueda está en malas condiciones y necesita ser cambiada. El primer aviso es quizás el más evidente: los bultos en el neumático. Cuando hay una especie de bola o de abultamiento en el lateral de la goma quiere decir que la estructura interna ya se ha roto, por lo que podría explotar en cualquier momento. Del mismo modo, hay que cambiar las ruedas si se aprecian grietas en los laterales, ya que un neumático cuarteado es un neumático que ha perdido flexibilidad y que es propenso a explotar con calor o velocidad. Por otro lado, si un lado está más desgastado que otro significa que la goma está débil, por lo que podría abrirse con una frenada brusca. En este último caso, es importante revisar la presión de los neumáticos porque es la principal causa de un desgaste irregular. Más detalles Otra de las señales es que aparezcan pequeños cortes en los laterales. Nunca hay que intentar repararlos porque es la zona en la que la rueda soporta presión, por lo que si se abre el neumático queda inservible. Por último, es importante realizar la sustitución de las ruedas si el conductor siente una vibración extraña al alcanzar cierta velocidad, puesto que es un síntoma de que la llanta está deformada internamente aunque por fuera parezca estar bien.