Hay algunos detalles que pasan prácticamente desapercibidos para muchos conductores, como la presión de los neumáticos. Muy pocos la comprueban con regularidad y mucho menos conocen aspectos como los que te vamos a decir a continuación: cinco curiosidades de la presión de las ruedas.Los neumáticos son fundamentales para la seguridad vial. Por ello, además de prestar mucha atención el estado de la goma, no puedes olvidarte de revisar periódicamente la presión de las ruedas.¿Por qué son tan importantes los neumáticos? Pues, básicamente, porque son el único punto de contacto entre el coche y la carretera. Son una parte de la mecánica que todo conductor debe cuidar y revisar. Y, sin embargo, muy pocos hacen.Una correcta presión de los neumáticos aporta un equilibrio entre el consumo de combustible, la comodidad de marcha y la seguridad en la frenada. Por ello, es muy importante que la presión de los neumáticos sea la que recomienda el fabricante. A esto hay que añadir, por supuesto, que las cubiertas estén en un buen estado de salud.¿Cuál es la presión adecuada de inflado?No hay una presión de inflado adecuada para todos los coches, sino que cada marca recomienda un valor diferente, dependiendo del modelo. Incluso, dentro de un mismo modelo, puede variar la cifra, en función de las características o de su está más o menos cargado.No obstante, como norma general, la presión de los neumáticos suele oscilar entre los 2 y 2,5 bares. Este suele ser el rango normal de inflado.En cualquier caso, todos los vehículos incluyen una pegatina con la información relativa a la presión de las ruedas, según la recomendación del fabricante. Normalmente, este adhesivo se encuentra en la puerta del conductor o en la tapa del depósito de combustible.De todas formas, los coches modernos equipan un sistema obligatorio desde 2014 que mide la presión de los neumáticos. Se trata del indicador TMPS, basado en un conjunto de sensores que miden la presión de cada neumático y, cuando detecta que no es la recomendada por el fabricante, manda una alerta al conductor.5 curiosidades de la presión de los neumáticos que no conocíasPero, además de todo lo anterior, hay una serie de curiosidades de la presión de los neumáticos que muchos conductores desconocen por completo.El aire es sensible al clima: por cada 5°C que baja la temperatura ambiente, la presión de tus neumáticos disminuye aproximadamente 1 PSI. Por eso, en las mañanas frías de invierno es común que se encienda la alerta de presión, aunque no tengas un pinchazo; el aire simplemente se "comprime" por el frío.El nitrógeno no es sólo para la F1: seguro has visto talleres que ofrecen inflar las ruedas con nitrógeno (suele identificarse con tapones verdes). La razón es que las moléculas de nitrógeno son más grandes que las de oxígeno, por lo que se escapan más lentamente a través del caucho. La ventaja es que mantiene la presión estable por más tiempo y no contiene humedad, lo que evita la corrosión interna de la llanta.El sistema TPMS (Tyre Pressure Monitoring System): ya lo hemos comentado antes. La mayoría de los coches lo incluyen y hay de dos tipos. Uno directo, que consta de un sensor físico dentro de la válvula que mide la presión real; otro indirecto que no mide el aire, sino que usa los sensores del ABS para notar si una rueda gira a una velocidad distinta a las demás (una rueda desinflada tiene un diámetro menor y gira más rápido).El "efecto Lupa" en el consumo: llevar los neumáticos un 20% por debajo de su presión recomendada puede aumentar el consumo de combustible hasta un 3%. Parece poco, pero a lo largo de un año es como tirar billetes por el tubo de escape. Además, acelera el desgaste de los bordes del neumático de forma irregular.El peligro del sobreinflado: muchas veces, "más es mejor", pero no en este caso. Un neumático demasiado inflado reduce la superficie de contacto con el suelo (menos agarre), se desgasta excesivamente por el centro y hace que la suspensión sufra más, ya que el neumático pierde su capacidad de absorber baches.Los expertos y la Dirección General de Tráfico recomiendan comprobar la presión con frecuencia (como mínimo una vez al mes) y siempre antes de emprender un viaje largo.Es importante hacerlo siempre en frío y con el coche completamente estacionado. Si acabas de conducir por autopista, la fricción habrá calentado el aire y la lectura será incorrecta (marcará más de lo que realmente tiene en reposo).