El Grupo Volkswagen se prepara para decir adiós al motor de cinco cilindros en línea de Audi en Europa, debido a unas normativas de emisiones cada vez más estrictas, mientras que los rumores sobre la supuesta desaparición de otro propulsor se han exagerado considerablemente. Aunque algunos artículos de otros medios han asegurado que la mecánica más pequeña ofrecida por la multinacional alemana tiene los días contados, el tricilíndrico no se enfrenta a la jubilación. En declaraciones a Motor1.com, el responsable de Comunicación de Producto, Stefan Voswinkel, aclaró que Volkswagen no va a abandonar el motor tricilíndrico en línea EA 211. Cuando se publicó el primer borrador de la Euro 7, se detuvo el desarrollo del motor de 1 litro. Sin embargo, la UE aprobó posteriormente una legislación más flexible, alargando la vida de este propulsor. "Debido a los requisitos muy exigentes en los borradores iniciales de la nueva normativa EU7, decidimos en primer lugar detener el desarrollo del 1.0 TSI tricilíndrico. Pero ahora, con la versión final de la legislación EU7, estamos analizando actualmente si tiene sentido utilizar este motor en coches más pequeños (como el Polo o el T-Cross) para algunos mercados europeos" Los compactos del Grupo VW han dejado atrás el tricilíndrico Mientras tanto, las marcas generalistas del Grupo Volkswagen han ido retirando el tricilíndrico de sus compactos. Durante varios años, las versiones de acceso del Volkswagen Golf, Skoda Octavia, SEAT León e incluso el más ‘premium’ Audi A3 se ofrecieron con este motor de cilindrada reducida. Hoy, sólo sobrevive en modelos utilitarios como el Polo, Fabia, Ibiza y el A1, que está a punto de desaparecer. En los compactos, el Grupo Volkswagen ha sustituido el tricilíndrico por una versión descafeinada de su motor 1.5 de cuatro cilindros, con 116 CV. Subiendo un escalón a una configuración más potente, alcanza 150 CV. Las versiones más potentes de los modelos del Grupo Volkswagen con motor transversal recurren al bloque 2.0 EA888 en distintos niveles de potencia, con un máximo de 333 CV en el Golf R. Aunque todos los motores mencionados son turboalimentados, puede sorprender que en algunos mercados siga existiendo uno atmosférico. En su versión más básica, el Skoda Fabia utiliza un 1.0 sin sobrealimentación y entrega unos modestos 80 CV. En comparación, el tricilíndrico turbo ofrece 95 o 116 CV, según el modelo y el acabado.