El Toyota Hilux del Dakar que patrocina Repsol.Si de por sí ya es complicado tomar la salida del Dakar, aspirar a la victoria es un resultado al que tan solo pueden aspirar muy pocos privilegiados. Y en este caso, Repsol está dispuesto a entrar de nuevo en ese selecto grupo, gracias a su asociación con Toyota Gazoo Racing. El equipo oficial del fabricante japonés y la compañía española han dado un paso más allá en su asociación, con la llegada del motor del Hilux al Technology Lab de Madrid; donde trabajarán para avanzar en el desarrollo de combustibles renovables y lubricantes en busca de un objetivo final: ese ansiado Touareg para el que ya han cogido carrerilla.En una disciplina tan exigente como la de los raids, ambas partes tienen muy claro qué quieren y cómo conseguirlo; de hecho ya lo hicieron en el pasado. Pero en el presente quieren más, ahora que también han descubierto lo que es ganar juntos. Porque coincidiendo con la llegada del motor del Hilux a la sede de Repsol en Móstoles, en Argentina, Toyota estaba celebrando un doblete en el Desafío Ruta 40. En la tercera cita del Mundial, Seth Quintero se estrenó como vencedor con la marca japonesa y a la zaga culminó la alegría Henk Lategan con su segunda posición. Pero el objetivo final es conquistar el desierto de Arabia. ¿Cómo pretenden hacerlo? A través de una colaboración que no solo es un simple patrocinio.Repsol y Toyota quieren demostrar que su relación también es una alianza tecnológica que va más allá de “pintar el coche”. Con la llegada del motor al laboratorio de la compañía española, los ingenieros podrán trabajar directamente sobre un propulsor de competición real; algo que en el pasado ya hicieron con el motor de Honda en MotoGP y llenó de éxito sus vitrinas. Ese mismo fin se replica en esta nueva etapa sobre cuatro ruedas, que no solo servirá para conquistar el Mundial de raids. Aunque se buscarán nuevas formulaciones de combustible renovable y lubricantes adaptadas a las exigencias de la competición, los resultados serán transferibles a los productos que la compañía energética pondrá a disposición de sus clientes.El motor del Toyota Hilux con el que Repsol probará de cara al Dakar.Desde hace años Repsol utiliza la competición como banco de pruebas y este proyecto encaja a la perfección en la apuesta de una compañía por los combustibles renovables. Para obtener resultados se reproducirán las exigencias mecánicas y térmicas que afrontan los coches en escenarios como el Dakar, donde avanzan junto a Toyota hacia la obtención de un combustible 100% renovable (en la actualidad está al 70%) que no comprometa las prestaciones. Con el motor del Hilux bajo su poder, el objetivo es acelerar la capacidad de reacción ante cualquier modificación en las formulaciones, a través de análisis más precisos. Pero sobre todo, conquistar el desierto y demostrar, que no han ido solo a pasearse. Van a por nota.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí