Un camino, una visita y mil remedios de madre: Bertha Benz y la historia del primer viaje en cocheProbamos los Mercedes-Benz Clase S clásicos: todo sobre las berlinas que definieron el lujo durante décadasEl Porsche 911 que lleva 30 años acumulando suciedad y eso lo hace aún más valioso Corría el mes de agosto de 1888 cuando una atrevida Bertha Benz decidió emprender junto a sus dos hijos el considerado primer viaje de larga distancia en un automóvil de la historia. La esposa de Karl Benz se propuso demostrarle al mundo que el invento de su marido era un vehículo práctico y fiable, asique –sin que este lo supiera– comenzó su aventura desde Mannheim hasta Pforzheim, lugar de residencia de su madre. Tal hazaña no solo sirvió como una excelente prueba de campo, sino también de campaña publicitaria para impulsar las ventas del Benz Patent Motor Car.Sí, se trata del primer automóvil de la historia impulsado por un motor de combustión, el mismo que he tenido el privilegio de conducir por territorio alemán con motivo de la presentación del Mercedes Clase S. Dada la importancia de este modelo para el fabricante automovilístico, el evento organizado no fue uno cualquiera. Allí no solo pude ponerme al volante de las generaciones anteriores de la Clase S, sino también conocer más en profundidad una auténtica pieza de museo que fue el centro de atención para todos los allí presentes. ¿Cómo se arranca el Benz Patent Motor Car?La firma alemana construyó unos 25 ejemplares entre 1886 y 1893, siendo el protagonista de esta aventura una réplica del original. Motor posterior y tracción trasera para dar vida a una suerte de carruaje –de 2,70 metros de largo por 1,40 de ancho y 1,45 de alto– construido sobre un chasis de acero tubular con tres ruedas de radios de alambre y neumáticos de caucho macizo. El motor monocilíndrico de cuatro tiempos y 954 centímetros cúbicos ofrece aproximadamente un único caballo de potencia, suficiente como para alcanzar los 16 km/h. Con estas cifras cobra todavía más relevancia los más de 100 kilómetros de viaje afrontados por Bertha Benz.El proceso para poner el vehículo en marcha es sencillo, puramente manual y requiere seguir una serie de pasos con el objetivo de preparar cuidadosamente la lubricación, el combustible y la electricidad antes de hacer girar el enorme volante de inercia. Lo primero es comprobar que el engrase del motor funciona correctamente, asique se abren los vasos de goteo sobre el pistón y el cigüeñal. También se cierra un interruptor para conectar la batería a la bobina de inducción con el objetivo de generar la corriente eléctrica necesaria. Lo siguiente es regular el aire mediante una válvula, cerrando el paso en un principio para enriquecer la mezcla. Acto seguido, se abre el paso de combustible para que la ligroína (derivado del petróleo utilizado en aquella época; se compraba en las farmacias) fluya desde el depósito hacia el primitivo carburador. Ahora sí, llega el momento clave: girar con fuerza (en sentido horario) el gran volante de inercia. ¿Lo has conseguido? Si es así escucharás un peculiar y lento traqueteo. Ya solo queda volver a regular la citada válvula del aire para estabilizar el ralentí.benz patent motor car¿Cómo se conduce el Benz Patent Motor Car?Dado que no hay volante ni pedales, uno requiere de una breve explicación. El encargado de custodiar la joya automovilística durante toda la jornada fue el encargado de darme unas sencillas pautas sobre cómo conducir el Benz Patent. Básicamente, la mano izquierda va sobre una palanca ubicada en el lateral, mientras la derecha se encarga de la dirección a través de una suerte de timón situado delante del asiento. Lo primero que me advierte el entusiasmado y experimentado instructor es que el giro se produce al revés, es decir, si quiero ir hacia la derecha, la empuñadura de madera debe ser girada hacia la izquierda. En cuanto al acelerador y freno, basta con llevar la citada palanca hacia delante o hacia detrás, respectivamente. benz patent motor carMe pongo en marcha moviendo lentamente la palanca y el Benz Patent se anima al instante. Los giros se realizan de forma suave y manteniendo firmemente el timón en la posición deseada para tratar de no perder el control, mientras las irregularidades del empedrado se transmiten principalmente a la mano derecha ya que la rueda carece de suspensión. Rápidamente se le coje el punto a este sistema tan primitivo, volviendo a regular progresivamente hacia detrás la palanca a la hora de aminorar la marcha. El paseo fue corto pero lo suficientemente emotivo pues no todos los días uno tiene la oportunidad de ponerse a los mandos de una verdadera pieza clave en el desarrollo de la industria del automóvil. benz patent motor car