La tecnología de conducción sin manos sigue avanzando en el mercado europeo. Ford ha ampliado la disponibilidad de su sistema BlueCruise a nuevos modelos de su gama y ha situado al Ford Kuga, fabricado en la planta valenciana de Almussafes, como el primer vehículo producido en España que incorpora esta tecnología homologada para las carreteras del país.La incorporación de BlueCruise al Kuga supone un nuevo paso en la implantación de sistemas avanzados de asistencia a la conducción. El sistema permite al vehículo controlar la dirección, la aceleración y el frenado en determinados tramos de autopistas y autovías previamente autorizados, aunque el conductor debe permanecer atento en todo momento. Un avance tecnológico con sello español La llegada de esta tecnología al Kuga coincide con un momento relevante para la industria automovilística española. Según los datos del sector correspondientes a 2025, España produjo más de 2,27 millones de vehículos, consolidándose como el segundo fabricante de automóviles de Europa y uno de los principales productores a escala mundial. Dentro de esa actividad industrial, los vehículos híbridos enchufables registraron un crecimiento destacado respecto al ejercicio anterior, reflejando la progresiva electrificación de las fábricas españolas. La planta de Almussafes, uno de los principales centros de producción de Ford en Europa, suma ahora un nuevo hito al ensamblar el primer vehículo fabricado en España equipado con un sistema de conducción sin manos homologado para su uso en la red viaria nacional. Cómo funciona BlueCruise BlueCruise está catalogado como un sistema de asistencia a la conducción de Nivel 2 según la clasificación de la Sociedad de Ingenieros de Automoción (SAE). Esto significa que el vehículo puede asumir determinadas funciones de conducción, pero la responsabilidad última continúa recayendo sobre el conductor. El sistema puede activarse únicamente en las denominadas "Zonas Azules", tramos de autopistas y autovías con separación física entre sentidos de circulación que han sido cartografiados previamente mediante tecnología GPS de alta precisión. Cuando se cumplen las condiciones necesarias, el conductor puede retirar las manos del volante mientras el vehículo mantiene el carril, adapta la velocidad al tráfico y gestiona las aceleraciones y frenadas. Para garantizar la supervisión humana, una cámara infrarroja situada en el habitáculo monitoriza continuamente la dirección de la mirada y la posición de la cabeza del conductor. Si detecta una pérdida de atención prolongada, el sistema emite avisos visuales y acústicos. En caso de que no exista respuesta, el vehículo reduce progresivamente la velocidad hasta detenerse de forma segura. Más de 28.000 kilómetros habilitados en España La red de carreteras compatible con BlueCruise alcanza actualmente unos 28.500 kilómetros en España, lo que representa aproximadamente el 90% de las autopistas y autovías del país. A nivel europeo, la cobertura supera los 133.000 kilómetros repartidos en 16 países, permitiendo la utilización del sistema en buena parte de la red continental de vías rápidas. El despliegue de este tipo de tecnologías refleja la evolución de los sistemas de asistencia a la conducción, cada vez más presentes en vehículos de gran volumen de producción y orientados a reducir la carga de trabajo del conductor durante los desplazamientos de larga distancia. Expansión a nuevos modelos Además del Kuga, Ford ha extendido la disponibilidad de BlueCruise a otras versiones de su gama, incluidos los modelos Puma, Puma Gen-E y Ranger PHEV equipados con la configuración técnica necesaria para su funcionamiento. Ford Puma con Bluecruiser. La expansión de esta tecnología marca una nueva etapa en la incorporación de sistemas avanzados de asistencia a la conducción en vehículos destinados al mercado generalista, una tendencia que previsiblemente continuará ganando presencia en los próximos años a medida que aumente la conectividad y la digitalización del automóvil.