"Nos la estamos jugando". Así empezaba Josep María Recasens, presidente de Anfac y de Renault España, en el foro anual de la asociación. El directivo ha subrayado la importancia de ir todo el sector a una para afrontar todos los retos a los que hay que hacer frente y de manera simultánea."No tenemos una bola de cristal en la que veamos cómo va a ser el mundo de aquí a cinco años", subraya. Además, recuerda que la realidad es que el motor de combustión va a decrecer y el eléctrico va a crecer, "aunque no será al ritmo que habíamos planteado". Uno de los temas donde han puesto el foco es que la incertidumbre tecnológica va a impactar la trayectoria del sector entre 2030 y 2035."También sabemos qué es lo que está pasando en los mercados, tanto en Europa como en España. No hemos recuperado los niveles de venta precovid en ninguna de las dos regiones, aunque nosotros tenemos un crecimiento positivo", explica Recasens.El presidente de Anfac ha hecho revisión de cómo fue el año 2025 para el sector. Aunque fue muy positivo en ventas, que aumentaron un 12% respecto al año anterior y la cuota de electrificados se elevó hasta ser el 20% de la cuota de mercado, lo cierto es que la producción cayó 4 puntos respecto al año anterior. "No es un factor único, en Europa también pasa. Se producen menos coches que antes del covid. España pierde la producción de 400.000 coches al año, como cerrar una fábrica", detalla.Además, subraya que esto no es algo que ocurra en todo el mundo, sino que es una situación más propia de Europa, al no estar optando por unas políticas más proteccionistas como sí hacen en otros puntos.En este sentido, considera que "nadie duda de que en Europa debamos impulsar medidas que eleven el coche europeo, pero no sabemos cómo lo harán. ¿Debemos proteger los componentes, los vehículos o las flotas?", reflexiona Recansens.La respuesta es sí, ya que se debe proteger tanto la competitividad europea como el sello 'made in Europe'. "Hoy no hay capacidad en Europa para abastecer el incremento del vehículo eléctrico. Hay que proteger a Europa, mirar más allá y subirse a la ola tecnológica".Poniendo el foco en España, no se puede dejar de hablar del Plan Auto, donde, a ojos de Recasens, se han utilizado todas las recetas que funcionan en Europa, China y España para convencer e impulsar al sector. Además, no hay que olvidar que, por primera vez, todos los principales actores de la industria han participado en la elaboración del proyecto.Una idea que también ha puesto en valor el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu. "A nosotros lo que nos motiva es fortalecer el proyecto europeo", afirma. "Para nosotros la política industrial es algo fundamental, por lo que el aumento de la manufactura europea es el objetivo por el que trabajamos".Además, es consciente de todo lo que se juega la industria automovilística española en este salto a la electrificación. "Para nosotros, la evolución de la industria alemana o francesa también nos afecta. Nuestra visión es europeísta y llevamos años en transformación", detalla.Por supuesto, también ha puesto en valor el Plan Auto España 2030 y toda su hoja de ruta que, a sus ojos, aúna la lucha de España contra el cambio climático a la vez que se produce el proceso de reindustralización."Este plan expresa esto: reforzar toda la cadena de valor en España. Nos estamos jugando saber si construiremos aquí o no los coches eléctricos del futuro. El objetivo es que se establezca una gran cadena de valor", expresa.En este marco también ha puesto de relevancia el Programa Auto +, todavía en desarrollo y que, una vez entre en vigor, tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero. "Apoyamos a que se maximice la cadena de valor en Europa. Somos partidarios de la autonomía estratégica abierta. Es por eso que estamos abiertos a la inversión extranjera. Vamos a Europa a apoyar el plan de expansión de la automoción, aunque les pedimos concreción".Y añade que "en definitiva, estamos en un proceso para liderar la automoción, no queremos ser espectadores del debate del sector, queremos ser parte de la ayuda a la transformación. Seremos agente activo que pretende liderar esta gran transformación; queremos ser el gran hub de la electromovilidad en Europa".Aprobación Perte VECDurante su comparecencia, el ministro de Industria también ha anunciado la adjudicación provisional de 134,7 millones de euros a 34 proyectos que se incluyen en el plan Perte VEC. Hasta la fecha, el ministerio ha concedido más de 2.350 millones de euros de este Perte VEC, que ha beneficiado a más de 300 empresas.El Perte VEC constituye una de las principales palancas para impulsar la transformación del sector de la automoción, un ámbito estratégico para la economía española por su peso industrial, tecnológico y en el empleo.Entre las adjudicaciones, cabe destacar que Industria ha aprobado una subvención de 23 millones de euros para la gigafactoría de Contemporary Star Energy (la 'joint venture' entre Stellantis y CATL) con sede en Figueruelas (Zaragoza) y para la factoría de Powerco, perteneciente al grupo Volkswagen, en Sagunto (Valencia), dos de las principales apuestas españolas para la producción de baterías eléctricas.Otra de las compañías más beneficiadas con estas adjudicaciones ha sido la vasca Irizar, que se lleva más de 18 millones de euros de estas ayudas para la investigación integral del nuevo ecosistema de vehículos eléctricos urbanos, interurbanos y de larga distancia para la descarbonización total del transporte colectivo.Para el ministro, España lidera hoy en automoción y está preparada para liderar la movilidad sostenible europea. Por esta razón, el Gobierno apoya el Plan de Acción del sector de la automoción de la Comisión Europea, que persigue disminuir la dependencia de combustibles fósiles, reducir los costes de producción para situarse en igualdad de condiciones con respecto a los competidores internacionales y aprovechar el poder de innovación de la industria.Este Plan incluye el Battery Booster para desarrollar baterías eléctricas en Europa, la regulación sobre flotas corporativas que fijará mínimos de vehículos eléctricos en las flotas de empresas, y la simplificación administrativa de tramitaciones y autorizaciones.Europa se pone del lado de EspañaEn el foro Anfac también ha participado Ola Källenius, presidente de ACEA y CEO Mercedes-Benz AG. Este directivo ha puesto de manifiesto que la industria automovilística europea ha respaldado siempre sus palabras con inversión real. Y es que no hay que olvidar que este sector, a nivel europeo, mueve más de 13 millones de puestos de trabajo, lo que lo convierte en el corazón económico de Europa."Con la competencia intensificándose, debemos elevar nuestro nivel a través de la innovación y la determinación; el proteccionismo no ayudará, por lo que las normas de 'Made in Europe' requieren cautela", explica Källenius.En esta línea, el también CEO de Mercedes explica que reducir las emisiones de CO2 debe ser una prioridad. Es por eso que considera que la movilidad eléctrico es una parte fundamental y, como tal, debe tener una inversión millonaria. También subraya que no en todos los países se está viviendo este salto de la misma manera, donde Noruega sobresale a las demás."En los últimos 6 años, la producción y las ventas han caído en Europa, y debemos revertir esta situación. Si esto no cambia, perderemos los puestos de trabajo y cerraremos fábricas", alerta.A pesar del momento de crisis que está viviendo el sector, donde la demanda no acaba de levantarse, Källenius afirma que "si hay una cosa que creo que necesitamos hacer ahora es acelerar la agenda".Igual que pedía Recasens, Källenius subraya que, si aumentamos la competitividad, debemos mejorar nuestro sector mediante la innovación y la convicción. Además, en su opinión, el proteccionismo no es ninguna ayuda, es por eso que considera que hay que tener cierto cuidado con el ‘Made in Europe’.En esta línea, considera que la alianza entre Europa e India puede ser un cambio histórico para la economía europea, así como la ratificación del acuerdo Mercosur. "Tenemos que crear políticas competitivas. El paquete elaborado por la Comisión Europea es solo el primer paso; ACEA exige unas tecnologías más neutras y mucha más flexibilidad", concluye.Así será el futuro del sector en EspañaEl presente y el futuro del sector es otro de los puntos donde Anfac ha querido centrar el debate. En una mesa redonda donde han participado Josep María Recasens, Marta Blázquez, presidenta de Faconauto y Javier Pujol, presidente de Sernauto, entre otros, han hablado de lo que necesita el sector tanto en Europa como en España para avanzar."Formamos parte de un ecosistema donde todos debemos ir a una, algo que hace un tiempo no era así. Necesitamos un plan que nos aúne a todos y nos permita navegar esta tormenta perfecta", señala el presidente de Anfac.Por su parte, Pujol señala la necesidad de tener una regulación estable. "Necesitamos una regulación estable. Hemos tenido en Europa un ejemplo claro de cómo no se deben hacer las cosas, que es olvidando al consumidor. Se ha regulado a espaldas del consumidor y es algo que no se puede volver a repetir porque no hay tiempo. El auge de China puede ser verdad, pero es una excusa".Por su parte, Marta Blásquez detalla que todas las políticas tendrán éxito cuando sepan transmitírselo al vendedor, quien debe hacer entender al cliente que ese salto a la electrificación le es beneficiosa."Hay grandes políticas que van a permitir a la gente acceder a la electrificación. Sin embargo, hay micropolíticas que no se tienen en cuenta. Cuando un cliente está a punto de transitar, busca cosas como la etiqueta CERO, el carril Bus-VAO, parkings gratuitos... Hay muchas cosas que nos pueden ayudar para no bajar la cifra del 20%. Cuando vendemos coches eléctricos, estamos ayudando a toda la industria", explica.Precisamente, en la carrera por el salto al coche eléctrico, para Recasens, vamos perdiendo. Considera que esas políticas stop and go de Europa deben acabarse. Además, subraya que China ha encontrado su nicho en estos modelos, ya que les permite solucionar su problema de contaminación, a la vez que se imponen como líderez."En Europa nos lo estamos pensando, todavía hay dudas, está en juego la mitad del valor agregado bruto que el sector es capaz de generar a día de hoy", indica. "enemos que entender que no da igual dónde se fabrican los coches. Debemos entender cuál es nuestro nivel de responsabilidad para que esta industria, donde somos líderes, no desaparezca".En esta misma línea se ha expresado José López-Tafall, director general de Anfac, que ha recordado que la industria española ha tardado más de cuatro años en recuperar el ritmo de ventas prepandemia. "No estamos 100% recuperados, pero hay brotes verdes", afirma, recordando que fuimos el país europeo que más creció.Ayudas como el Moves III o la reducción de IRPF impulsó las ventas del coches eléctrico, lo que nos ha acercado a Europa. "Tenemos una estimación de 1,2 millones de ventas para este 2026", vaticina."Pero no todo es bueno. La producción y exportación nos falló. Por segundo año consecutivo cayó y producimos un 20% menos. En exportación también caímos, unos 170.000 vehículos, aunque sea el producto con mayor saldo positivo. Estamos al nivel del 2019, el peor de nuestra historia", detalla."Europa debe cambiar la forma en la que regula el sector. Necesitamos una política europea que apueste por la electrificación, pero que lo haga de forma continua. Tenemos que revisar cuál es nuestra política regulatoria", explica.Por supuesto, López-Tafall que los cambios estructurales que estamos viviendo a nivel mundial también afecta a nuestra industria automovilística. Esto es la tensión por la escasez de componentes y la llegada de nuevas marcas. "Creemos que la competencia es sana, pero no podemos ignorar que los procesos que se están dando hacen que la competencia se enturbie", afirma.De la misma manera, subraya el importante papel que va a tener el Plan España Auto 2030, anunciado hace dos años, pero que entrará en vigor ahora. "El camino ya está marcado: la electrificación y descarbonización. En ese escenario, el marco regulatorio europeo es crucial. Tenemos que tener un plan realista, poniendo los recursos encima de la mesa con el proyecto. Es el momento de Europa", concluye.