Los coches híbridos vuelven a situarse en el centro de la estrategia de los fabricantes chinos. Grandes grupos como Changan, Geely y Chery están acelerando el desarrollo de nuevos sistemas HEV (Hybrid Electric Vehicle), recuperando una tecnología que parecía haber quedado en segundo plano frente a los eléctricos puros. Eso sí: no se trata de un paso atrás en la electrificación, sino de un enfoque paralelo, pensado para responder a costes, mercados e infraestructuras muy diferentes entre sí. Un movimiento que llega mientras Toyota sigue dominando el mercado global de los híbridos y BYD apuesta por una estrategia doble entre híbridos enchufables y eléctricos. Tecnologías distintas, la misma idea de eficiencia A nivel técnico, las soluciones adoptadas por los fabricantes chinos difieren de las de Toyota. El sistema híbrido de la marca japonesa, basado en un mecanismo que conecta motor y ruedas de forma continua, prioriza sobre todo un consumo contenido y una conducción suave, pero limita el uso en modo 100% eléctrico. Las empresas chinas, están optando por arquitecturas más flexibles, en las que el motor eléctrico asume un papel predominante y el térmico entra en acción principalmente en las condiciones de mayor eficiencia o como generador. Es el caso de los sistemas desarrollados por Changan, que contemplan distintos modos de funcionamiento, incluida la marcha en eléctrico a baja velocidad. Este planteamiento permite consumos muy ajustados, que en uso urbano pueden bajar hasta aproximadamente 2-3 litros cada 100 km. Otro elemento clave es el tamaño de las baterías: en los híbridos convencionales se habla de 1-2 kWh, muy por debajo de los enchufables o los eléctricos, con ventajas evidentes en los costes de producción. Costes, mercados y políticas impulsan los híbridos El renovado interés por los HEV está ligado sobre todo a factores económicos y prácticos. Baterías más pequeñas significan una menor dependencia de materias primas caras como el litio, un aspecto crucial en un mercado tan competitivo como el chino, donde los precios de los coches están bajo presión. Al mismo tiempo, en los mercados internacionales donde la infraestructura de recarga sigue siendo limitada o la energía es cara, los híbridos representan una solución más sencilla de adoptar que los eléctricos puros. Por otro lado, las políticas están influyendo también en esta dirección. En China, a partir de 2026 los incentivos para los híbridos enchufables se han reducido, acercando de facto su tratamiento fiscal al de los híbridos convencionales. Este reequilibrio hace que los HEV ganen atractivo, especialmente de cara al futuro, cuando las ayudas podrían disminuir para todas las tecnologías. Mientras tanto, las cifras globales respaldan esta elección: Toyota vendió en 2025 más de 11 millones de vehículos, de los que aproximadamente el 42% fueron híbridos, mientras que BYD alcanzó 4,6 millones de unidades, repartidas casi a partes iguales entre eléctricos e híbridos enchufables.