Entrar al coche, ajustar el cinturón y arrancar es una acción automática para millones de conductores. El problema es que muchos de ellos no prestan demasiada atención a un detalle que es de vital importancia para su seguridad: la postura. Y es que los profesionales están cansados de repetir que sentarse de forma correcta no solamente es una cuestión de estética, sino de prevención de riesgos en la carretera.Por supuesto, lo primero que debe hacer un conductor es colocar el asiento y el respaldo del mismo de tal forma que pueda llegar al volante, los pedales y la palanca de cambios sin esfuerzo. Una vez ajustadas las distancias, es fundamental mantener la espalda apoyada en el asiento durante toda la conducción. De hecho, así lo piden las autoridades porque tiene múltiples beneficios. Pegar la espalda al respaldoLos conductores expertos recomiendan llevar la espalda pegada al asiento del coche: no es solo cuestión de comodidad Los especialistas recomiendan conducir siempre con la espalda apoyada en el respaldo porque ayuda a sentir el coche. Esto quiere decir que todo lo que pasa en el vehículo llega al conductor a través de los muslos y la espalda, que son las partes que están en contacto con el habitáculo. De esta forma la persona que va al volante puede sentir si su coche vibra, si pierde la dirección o si las ruedas resbalan. En otras palabras, pegarse al asiento es la forma que tiene el conductor de conectar con el automóvil. Pero es que además es la posición más segura en caso de accidente porque si la espalda va pegada al asiento, el cinturón y el airbag funcionarán correctamente. Al mismo tiempo, la fuerza se distribuirá a través del respaldo, protegiendo más el cuello, la cabeza y la columna vertebral del conductor. Eso sí, hay que tener en cuenta en todo momento que el conductor no debe ir demasiado recostado ni muy vertical. El punto ideal es que, con la espalda bien apoyada y el brazo extendido, llegue a tocar la parte superior del volante con la muñeca. Más beneficios Por si ser la posición más segura no fuese suficiente, es también la menos perjudicial para la salud. Si la espalda está arqueada o muy separada del asiento, el conductor puede acabar el viaje con dolores de espalda, especialmente en trayectos largos. En este sentido, los respaldos están diseñados para mantener la curvatura habitual de la columna, reduciendo la presión. Esto quiere decir que los asientos permiten al conductor viajar en una posición más activa y menos tensa.