España tiene un enorme problema con un déficit de camioneros que no consigue cubrir de ninguna forma, ni siquiera con ayudas para obtener el carnet de conducir. Las condiciones laborales han dejado de ser atractivas y no hay relevo generacional.Irene es camionera en Asturias y confirma un problema que no deja de agravarse. La vida de un camionero se reduce a jornadas infinitas al volante, horarios muy cambiantes y días fuera de casa en el peor de los casos.La camionera muestra la realidad de su día a día a través de redes sociales. La mujer cuenta sin filtros lo complejo de este estilo de vida, aunque asegura que se puede llegar a ganar bastante dinero.Una normativa cada vez más restrictivaIrene se define en redes sociales como "Guerrera Asturias" y "Trucker Girl". La mujer no suele tener contratiempos al volante, muestra una jornada "tranquila", aunque deja claras las exigencias del oficio."Hoy me he ido a Logroño y Cantabria, de vuelta a Madrid me he quedado a medio camino porque no me daban las horas", explica en un vídeo publicado en TikTok.La camionera inició su ruta hacia Logroño y continuó hasta Cantabria para realizar una descarga. Irene recogió un nuevo contenedor rumbo a Madrid, pero no pudo completar el trayecto, así que se vio obligada a parar antes de llegar a su destino.No se trata de una avería ni demasiado tráfico, sino la propia normativa. Irene no puede saltarse los tiempos de conducción y descanso establecidos por la legislación de la Unión Europea, incluso si eso supone para a mitad de su ruta.Una vida al volante de un camiónLa mujer está más que acostumbrada a este tipo de situaciones, son muy habituales entre los camioneros. Cuando alcanzas el límite de horas al volante, no hay otra alternativa que quedarse a medio camino y posponer la llegada hasta primera hora del día siguiente.El reglamento de la Comisión Europea establece que los camioneros no pueden superar las 56 horas semanales o 90 en dos semanas consecutivas. Tampoco puede superar las 9 horas al día, salvo dos a la semana que pueden llegar a las 10 horas.Irene está obligada a realizar un descanso de al menos 11 horas donde no podrá moverse. Si decidiese seguir circulando interrumpiría el descanso y la infracción quedaría registrada en el tacógrafo.Este tipo de situaciones son habituales en el sector, que se suman a unas condiciones laborales que no convencen a muchos. La planificación de las rutas puede cambiar en cuestión de minutos y obliga a los conductores a adaptarse constantemente.