Marc Márquez, en el fin de semana de Le MansEl equipo Ducati ha mostrado en su habitual "inside" de cada Gran Premio un momento tremendamente emotivo e íntimo del fin de semana de Le Mans. El sábado, después de la caída de Marc Márquez en la carrera Sprint, se supo que el de Cervera tenía que operarse, no solo de la fractura en el pie derecho, sino también del hombro para sacarle el tornillo que le estaba afectando al nervio radial. Esa segunda intervención estaba programada para después del Gran Premio de Cataluña de este fin de semana, pero el "93" había mantenido todo en secreto más allá de su círculo más íntimo y sus doctores de confianza.Antes de hacerlo público en los medios de comunicación, Marc quiso reunir a su equipo para contárselo, y ese momento fue desgarrador, porque Márquez se emociona al contarlo y tiene que parar varias veces para coger algo de aire. Los miembros del equipo le consolaban con palabras y gestos, para que pudiera seguir hablando. Él reconocía que estaba pilotando "con un brazo y medio", y que no le funcionaba todo el tiempo. También decía que sabía ir rápido, y ahí se le escapó una sonrisa recordando su vuelta de récord en la Q1 del GP de Francia.