En Ford creen que hay nueva crisis de chips a la vista, con un culpable claro: "Vemos tensión en los precios" "Si pongo un circo, me crecen los enanos". Eso es lo que debe pensar Ford después de alertar a la industria la llegada de una nueva crisis de semiconductores. Como ya vimos en pandemia, esto solo trae subida de precios y debilitamiento de la demanda. Sin embargo, la marca estadounidense tiene el nombre del culpable.No hay nada que le dé más miedo a la industria automovilística que la palabra crisis. Si esta va unida de chips, el caos está servido. Lo cierto es que no es la primera vez que el sector se enfrenta a este problema. En 2020, con la llegada de la pandemia, la industria ya se ahogó por este tema.Durante estas últimas semanas, no es la primera vez que algún que otro actor alerta sobre la posibilidad de que vuelva otra crisis de semiconductores. Uno de los motivos es el conflicto geopolítico entre los Países Bajos y China con Nexperia como protagonista. Este enfrentamiento ha escalado de forma crítica, llevando a la filial china de Nexperia a romper filas con su matriz europea. Una decisión que amenaza con paralizar líneas de producción esenciales, especialmente en el sector automotriz europeo, y que pone de relieve la vulnerabilidad de la cadena de suministro de semiconductores en el continente.Una crisis que solo beneficia a los coches usadosAhora es Ford quien alza la voz por este tema. Sherry House, directora financiera de la marca, ha hablado sobre esta problemática. La escasez mundial de chips de memoria ya ha afectado a una amplia gama de productos tecnológicos de consumo, desde teléfonos inteligentes hasta consolas de videojuegos.Esta portavoz ha alertado de que los coches modernos, equipados con elevados sistemas ADAS y sus capacidades de conducción autónoma, no son nada seguros."Esto es algo que hemos estado gestionando activamente", respondió House. "Creemos que, en este momento, tenemos acceso a un suministro suficiente, pero estamos viendo presión sobre los precios, y eso se ha incorporado a nuestro plan de futuro".Aunque, como ya hemos dicho, no es la primera vez que los expertos alertan sobre esta crisis, sí es la primera vez que un fabricante se pronuncia sobre estos mensajes."Ya estamos viendo signos de compras compulsivas de chips de memoria en el sector automovilístico", afirma un analista de Counterpoint Research citado por Bloomberg. Esta es una clara alerta de lo que está por venir.Samsung, SK Hynix y Micron, los tres grandes proovedores de semiconductores de memoria a nivel mundial, ya han reasignado su capacidad de producción hacia los chips necesarios para alimentar los centros de datos de IA.Esto ha provocado que haya escasez de existencias para el resto de productos que también necesitan, ya sea almacenamiento NAND o RAM.El miedo que tienen los fabricantes, sobre todo en países donde se han retirado las ayudas públicas para comprar coches, es que el precio de los vehículos vaya a volver a subir. O algo mucho peor, que vuelvan a colapsarse las líneas de producción. Lo cierto es que esta situación puede ser muy grave, ya que los coches van aumentando la memoria en sus módulos. En concreto, de 2023 a 2026 se preveía que la cantidad de GB de memoria se triplicaría.Y, en un brutal giro irónico, esa información fue transmitida por Micron, el mismo proveedor de memoria que recientemente anunció su decisión de cerrar Crucial, su división de RAM para consumidores, con el fin de canalizar más silicio hacia los almacenes de datos de Amazon, Google, Meta, Microsoft, OpenAI, etc.Lo cierto es que no se sabe cuánto va a durar esta situación ni si de verdad empeorará la compra de coches a lo largo de este año. Y, mucho menos, cuánto.Al aumento constante de los precios de los automóviles nuevos, mucho antes de la crisis de la memoria, ya los había convertido en un producto más lujoso que nunca. De hecho, los propios concesionarios están virando hacia el mercado de la segunda mano.A los precios ya de por sí altos, esta escasez de chips puede amplificar aún más el problema. Esto puede propiciar que el mercado de los coches de ocasión crezca aún más en detrimento de los vehículos nuevos.